El director ejecutivo de Corporación de Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama, CIAHN, de Atacama, Pablo Quilodrán, abordó en el programa Atacama Escucha con Pancho Madero, la controversia generada tras el aumento de presupuesto que la corporación obtuvo del Gobierno Regional. En la conversación, también explicó el origen del nombre del Parque Paleontológico Los Dedos y reflexionó sobre el rol del ser humano desde la perspectiva del «tiempo profundo».
El aumento presupuestario de CIAHN Atacama se transformó en tema de conversación pública en las últimas semanas, luego de que la noticia trascendiera incluso en medios de prensa regionales. Consultado directamente sobre esta polémica durante la entrevista, el director ejecutivo de la corporación, Pablo Quilodrán, decidió abordar el tema sin rodeos antes de terminar la conversación.
Cabe destacar que el Consejo Regional de Atacama (CORE) aprobó más de 2 mil millones de pesos para la Corporación para la Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural (CIAHN) de Atacama.
«Nos hemos ganado la confianza del gobierno regional»
«No me quiero ir sin responder la pregunta de nuestro aumento presupuestario, porque sé que ha sido polémico. Hasta en los diarios salió. (…) Pero estamos muy contentos. Creemos que nos hemos ganado la confianza del gobierno regional, no sólo del gobernador, sino que fuimos votados unánimemente por el CORE. Y creemos que podemos hacer las cosas incluso mejor con las nuevas herramientas que nos están entregando, tener mayor perspectiva de territorio, tener una sede, por ejemplo», declaró Quilodrán.
El director ejecutivo explicó que ese nuevo financiamiento permitiría a la corporación instalar una sede en la provincia de Huasco, con el objetivo de llegar hasta Alto del Carmen, comuna que —según remarcó— cuenta con un patrimonio paleontológico y natural de gran magnitud. Además, adelantó que parte de esos recursos se destinarán a apoyar otras singularidades de la región, como el fenómeno del desierto florido y la astronomía, ámbitos que, a su juicio, también son clave para el desarrollo de Atacama.
¿Por qué el Parque Paleontológico se llama Los Dedos?
Más allá de la polémica presupuestaria, la entrevista permitió a Quilodrán repasar el origen de uno de los sitios paleontológicos más relevantes que administra CIAHN Atacama, el Parque Paleontológico Los Dedos, cercano a Caldera. Según relató, el lugar alberga fósiles de cerca de 7 millones de años de antigüedad, correspondientes a distintos vertebrados marinos —entre ellos cocodrilos y más de 30 especies distintas de tiburones— además de aves.
El nombre del parque, sin embargo, no proviene de un hallazgo científico, sino de la propia comunidad que trabajaba en la zona antes de que el sitio fuera reconocido oficialmente por la ciencia. Quilodrán contó que, a fines de los años 90, cuando le correspondió elaborar los primeros informes de protección del sitio, consultó a los artesanos y pescadores que buscaban fósiles en el sector sobre qué área debía protegerse con prioridad. Fueron ellos quienes le indicaron que había que resguardar «Los Dedos», nombre que le daban a unas lengüetas de terreno que, vistas desde arriba del cerro, parecían los dedos de una mano, y entre las cuales los propios recolectores encontraban buena parte de los fósiles.
Ese mismo grupo de artesanos, relató Quilodrán, terminó comprendiendo que los fósiles debían protegerse en lugar de comercializarse —ya que por ley son propiedad del Estado de Chile y constituyen monumento nacional— y formó la Agrupación Pro Museo, entidad que realizó la primera donación de fósiles que dio origen al actual Museo Paleontológico de Caldera, hoy administrado por CIAHN Atacama.
Rol del ser humano en la evolución
Consultado sobre cómo debería entenderse la relación entre el ser humano y el resto de las especies desde la perspectiva de la paleontología, Quilodrán fue enfático en rechazar una mirada antropocéntrica. Sostuvo que, en la visión de la corporación, el ser humano no es «la cúspide de la evolución», sino parte de una red de especies que ha coevolucionado a lo largo de millones de años, y ejemplificó esa idea señalando que, si los cangrejos escribieran la historia, probablemente se considerarían a sí mismos como los seres más evolucionados.
Para el director ejecutivo, asumir esa perspectiva —la del «tiempo profundo»— entrega una dosis de humildad frente a la idea de que el ser humano tiene poder absoluto sobre la naturaleza, incluida la capacidad de extinguir especies. Recordó que el planeta ha sobrevivido a caídas de meteoritos, erupciones volcánicas masivas y hasta a un período de hace 600 millones de años conocido como «la Tierra bola de nieve», en el que la superficie del planeta quedó completamente congelada antes de la explosión evolutiva de los animales.
En ese sentido, planteó que el riesgo real no es que el ser humano extinga la vida en el planeta, sino que pueda extinguirse a sí mismo, lo que —a su juicio— obliga a asumir una responsabilidad concreta con las generaciones futuras y con quienes hoy crecen sin redes de apoyo social.
Una corporación joven con proyección regional
CIAHN Atacama fue creada en 2020 y, según destacó Quilodrán durante la conversación, se ha consolidado como la segunda fuente de investigación científica en cantidad de publicaciones en la región, solo detrás de la Universidad de Atacama. Entre sus hitos recientes menciona la publicación de un libro sobre la historia paleontológica regional, la organización de actividades de divulgación en colegios y la llegada por primera vez de Congreso Futuro a la región.
Con el nuevo respaldo presupuestario del Gobierno Regional, aprobado de forma unánime por el Consejo Regional (CORE), Quilodrán proyecta ahora una etapa de expansión territorial para la corporación, que busca llevar la puesta en valor del patrimonio paleontológico más allá de Caldera y Copiapó, hacia zonas como la provincia de Huasco.



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