Durante décadas, la Región de Antofagasta ha estado ligada al desarrollo ferroviario. Desde el transporte de minerales hacia los puertos hasta la conexión con Bolivia, los trenes han sido parte fundamental de la historia económica del norte del país. Hoy, ese legado podría transformarse en una alternativa de movilidad para miles de habitantes gracias a la propuesta de un tren urbano que conecte Antofagasta y Mejillones.
La iniciativa volvió a tomar fuerza luego de una reunión sostenida entre autoridades regionales y ejecutivos de Metro de Santiago, instancia en la que se logró apoyo para avanzar en estudios básicos y de prefactibilidad que permitan evaluar la viabilidad técnica del proyecto. La propuesta considera utilizar parte de la infraestructura ferroviaria existente para desarrollar un sistema de transporte de pasajeros entre ambas comunas.
Según explicó el gobernador regional Ricardo Díaz, el objetivo es comenzar con los análisis necesarios para determinar cómo podría implementarse una línea ferroviaria que mejore la conectividad regional y entregue una alternativa eficiente al transporte por carretera.
Un proyecto que busca unir dos polos estratégicos
Antofagasta y Mejillones mantienen una estrecha relación económica y laboral. Miles de trabajadores se desplazan diariamente entre ambas comunas debido a la actividad portuaria, industrial, energética y minera que caracteriza a la zona.
Por ello, la propuesta ferroviaria no solo apunta a mejorar la movilidad de las personas, sino también a fortalecer la integración territorial entre dos de los principales polos de desarrollo de la región. Además, el proyecto contempla una futura conexión con el sector de La Negra, uno de los principales parques industriales del norte de Chile.
La iniciativa cuenta con respaldo de autoridades locales, asociaciones industriales y actores vinculados al desarrollo productivo de la región, quienes ven en el tren una herramienta para enfrentar desafíos de congestión, sostenibilidad y crecimiento urbano.
El histórico vínculo ferroviario entre Antofagasta y Mejillones
Aunque la idea de un tren de pasajeros pueda parecer novedosa, la conexión ferroviaria entre Antofagasta y Mejillones existe desde hace décadas.
Actualmente, la red operada por el histórico FCAB continúa siendo una pieza clave para el transporte de carga minera y logística portuaria. La empresa moviliza millones de toneladas de productos al año, conectando puertos, centros industriales y operaciones mineras tanto en Chile como en Bolivia.
Las vías ferroviarias que unen Antofagasta, Mejillones y el sector de La Negra forman parte de esta infraestructura estratégica, razón por la cual cualquier proyecto de transporte de pasajeros requerirá coordinación con la operación actual de carga.
Además, durante los últimos años la comunidad ha podido reencontrarse con este patrimonio ferroviario a través de actividades culturales y recorridos especiales realizados por FCAB, incluyendo experiencias conocidas como el «Tren del Recuerdo» entre Antofagasta y Mejillones.
La experiencia de otras ciudades impulsa el debate
El interés por recuperar los trenes como medio de transporte ha crecido en distintas regiones del país. Proyectos ferroviarios en el centro y sur de Chile han demostrado que este tipo de infraestructura puede transformarse en una alternativa eficiente para reducir tiempos de viaje y disminuir la dependencia del transporte por carretera.
En Antofagasta, donde las distancias urbanas son extensas y existe una importante relación funcional con Mejillones, el debate sobre un sistema ferroviario de pasajeros ha estado presente durante varios años. La propuesta ha sido incluida dentro de distintas conversaciones sobre planificación territorial y desarrollo regional.
Zona Metropolitana y conectividad para el futuro
Uno de los elementos que podría facilitar la materialización de este proyecto es la futura creación de una Zona Metropolitana entre Antofagasta y Mejillones.
La propuesta, impulsada por el Gobierno Regional, busca generar una planificación conjunta en materias como transporte, infraestructura, vivienda y ordenamiento territorial. Dentro de ese escenario, el tren urbano aparece como una de las iniciativas más relevantes para consolidar una integración efectiva entre ambas comunas.
Si bien el proyecto aún se encuentra en una etapa inicial y deberá superar estudios técnicos, económicos y operacionales, el respaldo obtenido desde Metro de Santiago representa un avance concreto para una idea que durante años ha sido planteada por diversos sectores de la región.
Por ahora, el desafío será transformar esta visión en una propuesta técnicamente viable. De concretarse, Antofagasta podría convertirse en una de las primeras regiones del norte del país en contar con un sistema ferroviario de pasajeros de carácter metropolitano, recuperando una tradición ferroviaria que forma parte de su identidad y proyectándola hacia las necesidades de movilidad del siglo XXI.



0 comentarios