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Abogada de la familia de Tanya Aciares: “Durante 6 años les dijeron que estaba viva pero sus restos estaban bajo custodia»

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Durante seis años se le dijo a la familia de Tanya que ella estaba viva, incluso embarazada y viviendo en otra comuna. Sin embargo, sus restos siempre estuvieron bajo custodia institucional sin ser identificados.

por | Jul 13, 2026 | Seguridad y Justicia

La investigación por la desaparición y muerte de Tanya Aciares continúa generando repercusiones judiciales y familiares, a más de ocho años de que la adolescente fuera vista con vida por última vez en Copiapó. En entrevista con Atacama Escucha con Pancho Madero, la abogada de la familia, Camila Morales, abordó el estado actual de la causa y cuestionó el manejo que tuvo la investigación durante sus primeros años.

Morales recordó que Tanya desapareció en octubre de 2018, cuando estaba por cumplir 14 años. Sin embargo, recién en 2024 el Ministerio Público informó públicamente que los restos óseos de la adolescente habían sido encontrados menos de tres semanas después de su desaparición y que permanecieron durante años sin ser correctamente identificados.

A partir de ese antecedente se abrió una investigación paralela por presunta obstrucción a la investigación. Según explicó la abogada, el Ministerio Público atribuye esa situación a las declaraciones falsas que habrían entregado dos testigos —una de ellas menor de edad al momento de los hechos—, quienes aseguraron haber tenido contacto con Tanya cuando ya había desaparecido.

“Se perdieron casi seis años de investigación”

Para la representante de la familia, si bien el Ministerio Público responsabiliza a esos testimonios por desviar la investigación, ello no elimina las consecuencias que tuvo mantener durante años la hipótesis de que la adolescente seguía con vida.

“Durante casi seis años se investigó bajo una hipótesis equivocada, lo que provocó la pérdida de evidencia y dificultó llegar hoy a una línea investigativa clara que permita establecer quiénes son los responsables del secuestro y asesinato de Tanya”, sostuvo.

A juicio de la defensa, ese período afectó gravemente las posibilidades de reunir pruebas oportunamente y condicionó el avance de la causa principal.

El impacto en la familia

Morales describió el proceso vivido por la familia como un duelo permanente, marcado por la incertidumbre y la falta de información.

“Durante seis años les dijeron que Tanya estaba viva, incluso que se encontraba embarazada y viviendo en otra comuna. Luego, de un momento a otro, se les informó que en realidad había sido asesinada y que sus restos siempre estuvieron bajo custodia de las instituciones encargadas de investigar su desaparición”, afirmó.

La abogada sostuvo que esa situación provocó un profundo daño emocional, no solo por la pérdida de la adolescente, sino también por la forma en que se condujo la investigación y la comunicación con sus familiares. “Durante 6 años les dijeron que estaba viva pero sus restos estaban bajo custodia», reiteró.

La representante recordó que la desaparición de Tanya ocurrió en un período especialmente complejo para la Región de Atacama, cuando varias mujeres desaparecieron en un corto lapso.

En ese contexto, mencionó que ya existen condenas contra Hugo Pastén por los homicidios de Catalina Álvarez, Marina Cabrera y Susana Álvarez, mientras que las investigaciones por Tanya Aciares y Tiare continúan sin una resolución definitiva.

A su juicio, estos casos reflejan la necesidad de revisar cómo el Estado enfrenta las investigaciones por desaparición de personas y los efectos que generan en las familias.

Tribunal rechazó la prescripción

Uno de los hitos recientes del caso ocurrió el pasado 8 de julio, cuando el Tribunal de Garantía rechazó la solicitud de prescripción presentada por una de las defensas en la investigación por obstrucción.

Según explicó Morales, la resolución permite que esa arista continúe vigente y valoró especialmente los fundamentos utilizados por el tribunal.

“La resolución consideró que se trata de una víctima adolescente y fundamentó su decisión en estándares de derechos humanos y protección de mujeres y niñas, rechazando cerrar anticipadamente esta investigación”, señaló.

Para la familia, la decisión representa una oportunidad para seguir esclareciendo las responsabilidades que, a su juicio, contribuyeron a retrasar durante años el avance del caso.

Mientras la investigación principal continúa abierta, la defensa insiste en que aún existen diligencias pendientes y que esclarecer completamente lo ocurrido con Tanya Aciares sigue siendo una deuda con su familia y con la comunidad de Copiapó.

 

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