La productora minera Cobre informó resultados financieros positivos en su proyecto Sierra Atacama, luego de completar sus primeros meses bajo una nueva gestión operacional de la faena.
La compañía registró un flujo de caja operacional positivo de US$644.000 en abril y de US$601.000 en mayo, resultados alcanzados dos meses después de asumir el control de la operación. La empresa proyecta mantener la rentabilidad durante los próximos meses, respaldada por las mejoras implementadas en sus procesos productivos.
Ley de cabeza del mineral
Desde que asumió el control operacional de Sierra Atacama a fines de marzo, la compañía implementó un programa estructurado de recuperación para la mina subterránea y la planta de procesamiento existentes.
La estrategia se concentra en los principales factores que determinan la producción de cátodos de cobre, la calidad del producto final y los costos unitarios de la operación minera.
Entre los avances reportados por la empresa se encuentran mejoras en la ley de cabeza del mineral, la recuperación durante el proceso de lixiviación, la calidad de los cátodos, la estabilidad productiva y el comportamiento de los costos operacionales.
Los resultados financieros alcanzados durante abril y mayo representan un avance para el proyecto y constituyen uno de los primeros efectos del programa de recuperación operacional desarrollado por la empresa.
La compañía espera consolidar progresivamente la estabilidad financiera y productiva de Sierra Atacama mediante nuevas inversiones y mejoras en los procesos de extracción y procesamiento del mineral.
Uno de los principales objetivos del programa operacional es incrementar progresivamente la producción de cátodos de cobre en Sierra Atacama.
Desarrollo subterráneo
Para alcanzar esta meta, la compañía desarrolla inversiones estratégicas destinadas a fortalecer la flota minera, los sistemas de ventilación, la fortificación de las labores subterráneas, el mantenimiento de la planta y los equipos de chancado.
Durante los próximos meses, la estrategia estará concentrada en aumentar el desarrollo subterráneo para garantizar un acceso sostenido a sectores con mineral de mayor ley y avanzar hacia un perfil productivo con mayores niveles de estabilidad.
En una primera etapa, la empresa busca estabilizar la producción en aproximadamente 400 toneladas mensuales de cátodos de cobre. Posteriormente, el objetivo será aumentar gradualmente los volúmenes hasta alcanzar un rango de 500 a 700 toneladas mensuales durante los próximos 12 meses.
El cumplimiento de las metas dependerá del avance del programa de inversiones, el comportamiento de la mina subterránea y la estabilidad operacional de la planta de procesamiento.
Un 96% podría aumentar la producción trimestral durante el año
Las proyecciones de la empresa contemplan un importante crecimiento en la producción trimestral de cobre durante los cuatro trimestres del año. La operación produjo 764 toneladas de cátodos de cobre entre enero y marzo, mientras que durante el trimestre comprendido entre abril y junio la producción aumentó hasta 879 toneladas.
Para los siguientes dos trimestres, la compañía proyecta alcanzar niveles de producción de 1.200 toneladas y 1.500 toneladas, respectivamente.
De concretarse estas estimaciones, la producción trimestral registraría un incremento cercano al 96% entre el primer y el cuarto trimestre del año.
Este crecimiento forma parte de la estrategia destinada a mejorar el desempeño productivo de Sierra Atacama y avanzar hacia una operación con mayores niveles de estabilidad, producción y generación de flujo de caja.
La producción podría elevarse a 20 mil toneladas anuales
Entre las alternativas de crecimiento analizadas por la compañía se encuentra la eventual incorporación de minería a rajo abierto en Sierra Atacama. El desarrollo exitoso de este escenario permitiría utilizar la capacidad nominal de la planta, estimada en 20.000 toneladas anuales de cátodos de cobre, con niveles de producción cercanos a las 1.500 toneladas mensuales.
Bajo este escenario, la empresa estima que la operación podría generar entre US$8 millones y US$10 millones mensuales en flujo de caja operacional.
El desarrollo futuro de la operación también enfrenta desafíos relacionados con el comportamiento de los costos de insumos estratégicos. La compañía identificó al ácido sulfúrico y al diésel entre los principales elementos afectados por las tensiones geopolíticas internacionales.
Ante este escenario, la empresa trabaja con sus proveedores para gestionar los costos y fortalecer la resiliencia operacional de Sierra Atacama.
La evolución del programa de recuperación, el cumplimiento de las metas de producción y la eventual incorporación de nuevas alternativas de explotación serán factores relevantes para determinar el crecimiento futuro del proyecto minero en la Región de Atacama.



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