La ausencia del recurso en las costas, la caída en el precio de las algas y los daños provocados por las marejadas mantienen bajo presión al sector. Aunque la región pasó de cerca de 15 mil a 45 mil toneladas de cuota de jurel, Sernapesca advirtió que una mayor autorización no garantiza que los peces estén disponibles para su captura.
La pesca artesanal de Atacama atraviesa un escenario complejo. Los efectos de los últimos eventos meteorológicos, la disminución de los desembarques, el cierre temporal de instalaciones pesqueras y el menor precio de las algas pardas han reducido los ingresos de numerosas familias vinculadas al borde costero regional.
Así lo explicó el director regional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Guillermo Rivera, durante una entrevista en el programa Atacama Escucha con Pancho Madero, donde abordó los daños ocasionados por el temporal, la apertura de nuevos mercados y la situación de las cuotas pesqueras.
Marejadas dejaron embarcaciones destruidas
Según detalló la autoridad, las organizaciones de la provincia del Huasco respondieron oportunamente a las alertas emitidas por la Autoridad Marítima, lo que permitió evitar daños en sus embarcaciones pese al aislamiento sufrido por algunas comunidades costeras de Freirina.
Una situación distinta se registró en la provincia de Chañaral, donde se habrían perdido entre ocho y nueve embarcaciones artesanales. También se reportaron daños en Playa Mansa, en Caldera, además de sectores como Barranquilla y Caleta Cisne.
Sernapesca participó en el levantamiento de información sobre embarcaciones, motores, equipamiento productivo e infraestructura portuaria afectada. En este último ámbito, los antecedentes también fueron recopilados por la Dirección de Obras Portuarias.
Uno de los impactos que podría prolongarse durante las próximas semanas se relaciona con la comercialización de algas pardas. Esta actividad depende de la conectividad terrestre para sacar la producción y trasladarla hasta las plantas procesadoras.
Aunque las maquinarias fueron resguardadas preventivamente, algunas canchas de secado necesitarán tiempo para recuperar su funcionamiento normal.
Producción de ostiones busca recuperar continuidad
Durante la entrevista también se abordó la relación entre los acuicultores de pequeña escala y el centro de investigación costera de la Universidad de Atacama, que anteriormente entregaba semillas de ostión a productores con concesiones marítimas.
El director regional señaló que esta colaboración habría perdido continuidad durante algunos años, pero que actualmente existe disposición para retomarla. En una mesa de trabajo participaron el gobernador regional, representantes del Ministerio de Economía, productores y la Universidad de Atacama.
El objetivo es asegurar una provisión oportuna y de calidad de semillas y juveniles, además de reducir el riesgo de que un evento ambiental provoque la paralización completa de la producción. La actividad es relevante no solo por la comercialización de ostiones, sino también por su aporte a la gastronomía y al turismo regional.
Atacama triplicó su cuota, pero falta el recurso
Uno de los principales antecedentes entregados durante la conversación fue el aumento de la cuota de jurel asignada a Atacama. Tras la modificación del fraccionamiento pesquero, la región pasó de alrededor de 15 mil toneladas en 2025 a cerca de 45 mil toneladas.
Sin embargo, la autoridad aclaró que una mayor cuota nominal no significa necesariamente que esa cantidad pueda ser capturada.
“Atacama hoy día, numéricamente, tiene tres veces la cuota que tenía en 2025. Distinto es que el recurso esté disponible en el agua”, explicó.
Las cuotas se determinan mediante evaluaciones biológicas, muestreos del Instituto de Fomento Pesquero y decisiones sustentadas en criterios científicos. Posteriormente, la fracción artesanal es distribuida entre las distintas regiones.
La baja presencia del recurso, asociada entre otros factores a las condiciones oceanográficas, ha impedido que el aumento se traduzca automáticamente en mayores desembarques e ingresos para las familias.
Subsidio inmediato y una solución de largo plazo
Frente a la crisis, el Gobierno Regional impulsa la entrega de una tarjeta de apoyo económico para pescadores artesanales afectados. Sernapesca deberá colaborar proporcionando la información necesaria para identificar a los posibles beneficiarios y facilitar la implementación de la medida.
El director regional valoró la ayuda, pero advirtió que los subsidios no pueden transformarse en la única respuesta. A su juicio, la salida sostenible pasa por diversificar las actividades, mejorar la competitividad y agregar valor a los productos extraídos.
Entre los desafíos planteados aparece la posibilidad de destinar una mayor proporción del jurel al consumo humano. Actualmente, una parte se utiliza en la producción de harina de pescado, mientras otra se exporta a mercados como Sudáfrica.
Nuevos mercados para productos de Caldera
En paralelo, plantas procesadoras ubicadas principalmente en Caldera han conseguido habilitaciones sanitarias para llegar a nuevos destinos. Sernapesca certifica la inocuidad de los productos pesqueros destinados a exportación.
En los últimos años aumentó el número de plantas con programas de aseguramiento de calidad y se abrieron oportunidades comerciales en mercados como Italia y Corea del Sur.
El desafío ahora será conectar esos avances con la pesca artesanal. La región dispone de una cuota mayor y de nuevas posibilidades de exportación, pero continúa enfrentando el problema central: sin peces disponibles para capturar y sin capacidad para agregar valor localmente, el incremento autorizado permanece, por ahora, más cerca de una cifra administrativa que de una recuperación económica real.



0 comentarios