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Nuevo golpe al bolsillo: reajuste en bencinas implica pagar por cada 50 litros de carga $1.645 adicionales en el norte

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En una macrozona donde las distancias entre ciudades superan fácilmente los 200 kilómetros y gran parte de la actividad económica depende del transporte terrestre, el nuevo incremento amenaza con seguir presionando los costos de vida y ralentizar la recuperación económica de las zonas afectadas por el temporal.

por | Jul 30, 2026 | Minería y Energía

Desde este jueves 30 de julio los combustibles volvieron a encarecerse en todo el país, agregando un nuevo costo para las familias y los sectores productivos de las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, que aún enfrentan las consecuencias del histórico sistema frontal que dañó caminos, aisló localidades y elevó los costos logísticos.

Según el informe semanal de ENAP, la gasolina de 93 y 97 octanos aumentó $32,9 por litro, mientras que el diésel registró un alza de $28,5 por litro. En tanto, el kerosene y el gas licuado vehicular mantuvieron sus valores.

El incremento responde principalmente al aumento del precio internacional del petróleo y a las variaciones del tipo de cambio. Aunque el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) amortiguó parte del impacto, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que podrían producirse nuevos reajustes si el valor del crudo continúa al alza, ya que mantener el subsidio implica un elevado costo fiscal.

La nueva alza se suma al denominado “bencinazo” de marzo, cuando las gasolinas registraron incrementos históricos superiores a los $370 por litro y el diésel superó los $580 por litro, producto de la crisis internacional del petróleo y de los cambios introducidos al MEPCO. Si bien durante junio y julio hubo bajas parciales, estas no lograron compensar completamente ese fuerte incremento acumulado.

Norte enfrenta un doble impacto

En las regiones del norte el efecto es especialmente sensible. El transporte por carretera es el principal medio para abastecer ciudades y localidades alejadas, mientras que el diésel es clave para camiones, maquinaria pesada, faenas mineras, agricultura y pesca.

Tras el temporal que afectó principalmente a Atacama y Coquimbo, numerosos transportistas debieron realizar desvíos por cortes de ruta, aumentando el consumo de combustible y los tiempos de traslado. El nuevo reajuste eleva nuevamente los costos de distribución de alimentos, materiales de construcción e insumos destinados a la reconstrucción.

El escenario también preocupa al comercio regional, que enfrenta mayores gastos logísticos en momentos en que miles de familias deben reponer viviendas y bienes dañados por las inundaciones.

Especialistas consultados por distintos medios coinciden en que, sin la operación del MEPCO, el incremento habría sido considerablemente mayor, lo que evidencia la fuerte presión que continúa ejerciendo el mercado internacional sobre los combustibles.

Para un vehículo con un estanque de 50 litros, el reajuste implica pagar aproximadamente $1.645 adicionales por carga completa en el caso de las gasolinas, mientras que para vehículos diésel el costo aumenta cerca de $1.425 por llenado.

En una macrozona donde las distancias entre ciudades superan fácilmente los 200 kilómetros y gran parte de la actividad económica depende del transporte terrestre, el nuevo incremento amenaza con seguir presionando los costos de vida y ralentizar la recuperación económica de las zonas afectadas por el temporal.

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