El ex Terminal de Buses Los Corsarios, emplazado en la Ruta 5 Norte a escasos metros de la intersección con la Avenida Francisco de Aguirre, constituyó durante décadas uno de los puntos neurálgicos para el transporte interurbano y la conectividad de la comuna de La Serena. Sin embargo, tras el cese definitivo de sus operaciones comerciales, este amplio recinto de propiedad fiscal —bajo la administración de la Municipalidad de La Serena— experimentó un sostenido proceso de abandono y deterioro estructural. Esta vulnerabilidad urbana alcanzó su punto más crítico durante el estallido social del año 2019, periodo en el cual el inmueble sufrió graves daños y destrozos que aceleraron su desuso, transformándolo paulatinamente en un foco permanente de incivilidades, ocupaciones irregulares y la comisión de diversos delitos en pleno corazón de la capital regional.
La progresiva degradación del recinto generó una legítima y creciente preocupación entre las comunidades vecinales y los transeúntes habituales debido a las características geográficas del sector. Al encontrarse situado en una de las principales arterias de ingreso a la ciudad, el ex terminal colinda y conecta directamente con importantes planteles de educación superior, centros de estudio y el centro comercial Mallplaza La Serena.
Diariamente, miles de estudiantes universitarios, trabajadores y familias transitan obligatoriamente por sus inmediaciones. En este escenario, la presencia de rucos y personas pernoctando de manera ilegal en su interior se convirtió en un factor de riesgo latente, incrementando la sensación de inseguridad y exponiendo a la ciudadanía a asaltos, robos y agresiones en sus trayectos cotidianos.
El despliegue de Seguridad Ciudadana y el desalojo de ocupaciones
Ante el evidente diagnóstico de riesgo y respondiendo a los requerimientos de la comunidad, un contingente de inspectores pertenecientes a la Dirección de Seguridad Ciudadana del municipio de La Serena ejecutó un masivo operativo de intervención en el interior del inmueble. La acción planificada tuvo como propósito principal la erradicación total de los diversos asentamientos informales e inmuebles precarios instalados ilegalmente en las antiguas dependencias de la estación de buses.
Durante el procedimiento de desalojo y limpieza, el personal municipal retiró del lugar una cantidad significativa de material de desecho, estructuras improvisadas y enseres que eran utilizados para levantar estos pernoctaderos irregulares, devolviendo las condiciones mínimas de habitabilidad al entorno.
Este tipo de operativos no constituye un hecho aislado en el historial reciente del recinto. Debido a que el ex Terminal Los Corsarios es un bien inmueble fiscal administrado directamente por el gobierno comunal serenense, la corporación ha debido estructurar e implementar múltiples intervenciones previas con el fin de contener su ocupación.
Estas acciones previas han abarcado desde operativos idénticos de desalojo de rucos hasta trabajos de mejoramiento estético del entorno urbano, tales como el borrado de graffitis y el repintado integral de su fachada exterior. Sin embargo, la persistencia de las ocupaciones irregulares ha obligado a las autoridades locales a mantener una vigilancia y fiscalización constante sobre la propiedad para evitar que vuelva a convertirse en un espacio habitado de manera delictual.
La estrategia comunal de la alcaldesa Daniela Norambuena
La máxima autoridad comunal, la alcaldesa Daniela Norambuena, valoró positivamente el resultado de este nuevo despliegue en terreno y reafirmó de manera categórica que el control del orden público y la prevención del delito serán los ejes centrales y prioritarios de su gestión municipal. Al respecto, la jefa edilicia enfatizó la relevancia de recuperar los espacios públicos que han sido tomados por la delincuencia y la informalidad, devolviéndolos al libre y seguro tránsito de los habitantes de La Serena.
«La seguridad y con ello, la recuperación de espacios para nuestros vecinos y vecinas, es uno de los objetivos de mi administración», puntualizó la autoridad local, relevando la labor de los equipos operativos municipales en la mitigación de los focos de peligro.
Norambuena hizo especial hincapié en el impacto directo que esta intervención tiene sobre la población flotante que utiliza el cuadrante de la Ruta 5 y la Avenida Francisco de Aguirre. En su declaración oficial, la alcaldesa destacó de manera particular el beneficio y la protección que este desalojo entrega a los jóvenes y ciudadanos que acuden diariamente a los polos educativos y comerciales adyacentes al recinto.
«Destaco el trabajo del personal que fue a retirar los inmuebles irregulares desde la ex estación de buses que, por su ubicación, se había transformado en un peligro para las personas que van hacia las universidades cercanas o al mall plaza«, afirmó. Con esta medida, la municipalidad busca establecer un precedente y avanzar hacia soluciones definitivas que impidan que infraestructuras abandonadas sigan amenazando la tranquilidad y la convivencia armónica de los serenenses.



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