Las imágenes de playas cubiertas de troncos, plásticos, neumáticos, algas y residuos arrastrados por ríos y quebradas tras el histórico sistema frontal han dado paso a una nueva etapa de la emergencia: la recuperación de los espacios públicos. Diversas organizaciones sociales, municipios y voluntarios comenzaron a convocar jornadas masivas de limpieza en la Región de Coquimbo, mientras en Atacama se coordinan acciones similares para los próximos días, especialmente en el borde costero y sectores urbanos afectados.
La Serena lidera las primeras convocatorias
Una de las principales iniciativas fue impulsada por TECHO Región de Coquimbo, junto al municipio serenense y otras organizaciones ciudadanas, que convocaron a voluntarios para participar en una limpieza del sector del Faro Monumental y sus playas, una de las zonas más afectadas por la acumulación de residuos que dejó el mar y las lluvias.
La actividad está programada para este sábado 25 de julio, desde las 10:00 horas, con punto de encuentro en el Faro Monumental. Los organizadores informaron que entregarán guantes, bolsas y elementos básicos para los participantes, haciendo un llamado a asistir con ropa cómoda, protector solar y agua.
La iniciativa busca retirar los desechos que quedaron esparcidos en la playa luego del fuerte oleaje y del arrastre de material desde quebradas y esteros, además de generar conciencia sobre la contaminación que provocan este tipo de emergencias.
No es la primera experiencia de este tipo en la zona. Durante este año ya se habían realizado limpiezas ciudadanas con apoyo de centros de investigación ambiental como CEAZA, enfocadas en educación ambiental y monitoreo de residuos marinos.
Atacama comienza la etapa de recuperación
En la Región de Atacama, aunque durante las últimas horas el esfuerzo se ha concentrado en la reposición de servicios básicos, despeje de caminos y ayuda a familias afectadas, organizaciones ambientales y agrupaciones comunitarias han comenzado a coordinar futuras jornadas de limpieza en distintos sectores costeros y urbanos afectados por el sistema frontal.
Las autoridades han señalado que una vez finalizadas las labores de emergencia será prioritario retirar residuos acumulados en playas, desembocaduras, parques y quebradas para evitar nuevos riesgos sanitarios y ambientales, especialmente considerando la gran cantidad de material arrastrado por los caudales.
Especialistas advierten que, además del impacto visual, la basura depositada en el borde costero puede transformarse en una amenaza para aves, mamíferos marinos y actividades turísticas si no es retirada oportunamente.
Recuperar el principal patrimonio turístico
La limpieza del borde costero adquiere especial relevancia en Coquimbo y Atacama, donde las playas constituyen uno de los principales atractivos turísticos y económicos.
Experiencias anteriores de la autoridad marítima muestran la magnitud de este tipo de operativos. En la campaña nacional de limpieza de playas realizada en 2025 participaron 9.288 voluntarios, quienes retiraron 72 toneladas de residuos desde 107 playas del país, demostrando el impacto que puede generar el trabajo coordinado entre instituciones y ciudadanía.
Las organizaciones hicieron un llamado a que más vecinos se sumen a estas actividades, destacando que la recuperación del borde costero no depende únicamente del trabajo municipal, sino también del compromiso ciudadano para devolver a las playas del norte las condiciones necesarias para recibir nuevamente a residentes y visitantes.



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