A un año de su creación, la Oficina Municipal de Diversidad de Copiapó asegura que la comunidad enfrenta un escenario más complejo, marcado por denuncias de discriminación, incertidumbre por el cierre de programas de apoyo y un clima político que, según sus integrantes, ha significado un retroceso en los avances alcanzados durante la última década.
La encargada de la Oficina de Diversidad de la Municipalidad de Copiapó, Ximena Olivares, afirmó que existe preocupación por lo que considera un retroceso en los derechos de las personas LGBTIQ+, advirtiendo que la comunidad vive “un ambiente de miedo” frente a decisiones que, a su juicio, afectan políticas públicas de inclusión y reconocimiento.
Durante una entrevista en el programa Atacama Escucha con Pancho Madero, de Plataformas Madero, Olivares sostuvo que el actual escenario político ha generado incertidumbre debido a iniciativas que buscan eliminar el lenguaje inclusivo y al cierre del Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG), destinado a brindar apoyo psicosocial a niños, niñas y adolescentes trans y sus familias.
“Ha sido súper complejo porque hay un ambiente, un sentimiento de miedo en la comunidad por toda esta situación”, afirmó la encargada de la oficina, agregando que la percepción es que se están eliminando programas considerados fundamentales para la diversidad sexual y de género.
Denuncian mayor hostilidad hacia la diversidad
Según Olivares, la preocupación no sólo se limita a las políticas públicas, sino también al clima social.
La dirigenta aseguró que existe un aumento de discursos hostiles hacia la diversidad, especialmente en redes sociales, fenómeno que atribuye al fortalecimiento de sectores de ultraderecha. “Hay un ambiente en la sociedad donde la gente de ultraderecha se está empoderando. En redes sociales, cuando se publican contenidos sobre diversidad, los ataques son mucho mayores que antes”, señaló.
A su juicio, este contexto ha provocado que muchas personas vuelvan a ocultar aspectos de su identidad por temor a sufrir discriminación.
Durante el primer año de funcionamiento de la Oficina de Diversidad, los casos más frecuentes recibidos corresponden a situaciones de discriminación en establecimientos educacionales y centros de salud familiar (Cesfam).
Olivares explicó que, tras cada denuncia, el equipo municipal desarrolla procesos de mediación y posteriormente realiza charlas de sensibilización dirigidas a funcionarios y comunidades educativas para prevenir nuevos episodios.
La oficina también atiende situaciones de exclusión familiar, personas expulsadas de sus hogares, población en situación de calle perteneciente a la comunidad LGBTIQ+ y mujeres trans vinculadas al comercio sexual, además de gestionar derivaciones sociales, ayudas económicas y acceso a beneficios municipales.
Una oficina que busca descentralizar el apoyo
La Oficina Municipal de Diversidad cumplió un año de funcionamiento en Copiapó y nació como un compromiso asumido por el alcalde Maglio Cicardini. Está integrada por dirigentes históricos del movimiento por la diversidad sexual en Atacama y actualmente desarrolla actividades de acompañamiento, orientación, capacitación y promoción de derechos.
Durante junio, en el marco del Mes del Orgullo, organizaron la primera Feria de la Diversidad, realizaron actividades en Paipote, el Hogar de Cristo, el Centro de Día para personas en situación de calle y coordinaron la XVII Marcha del Orgullo de Copiapó junto a diversas organizaciones sociales.
La encargada recordó que uno de los momentos más difíciles para la comunidad ocurrió en 2019, año que calificó como “el año de la furia”, debido a una serie de hechos de violencia que impactaron a Atacama.
Entre ellos mencionó el homicidio de Susy Montalván, víctima del denominado “psicópata de Copiapó”, Hugo Pastén; y el caso de José Matías, estudiante cuya situación derivó posteriormente en modificaciones a la normativa sobre discriminación escolar.
A juicio de Olivares, estos hechos marcaron un punto de inflexión que impulsó una mayor organización de la comunidad y la posterior creación de la oficina municipal.
Preocupación por el futuro
Consultada sobre los desafíos que vienen, Ximena Olivares afirmó que la principal meta es asegurar la continuidad de la Oficina de Diversidad.
“Queremos que esta oficina nunca se cierre, porque es necesaria para la comunidad”, señaló, argumentando que muchas personas encuentran allí un espacio de confianza para denunciar situaciones de discriminación, acceder a orientación social y recibir acompañamiento.
La dirigenta sostuvo que, pese a los avances legislativos logrados en distintos gobiernos anteriores al de José Antonio Kast —como la Ley Zamudio, la Ley de Identidad de Género y el Matrimonio Igualitario—, hoy perciben una desaceleración e incluso un retroceso en políticas públicas orientadas a la diversidad sexual, por lo que llamó a mantener espacios institucionales que permitan proteger los derechos y la inclusión de esta comunidad.



0 comentarios