El aumento de los delitos en predios agrícolas mantiene en alerta a la Sociedad Agrícola del Norte A.G. (SAN), que durante las últimas semanas ha intensificado reuniones con autoridades encargadas del orden público para abordar la creciente inseguridad que afecta a los productores de la Región de Coquimbo.
La preocupación se agudizó luego de que agricultores del sector de Pan de Azúcar, en la comuna de Coquimbo, denunciaran una serie de robos y daños que, según afirman, han provocado millonarias pérdidas económicas y una creciente sensación de abandono en las zonas rurales.
Robos afectan gran parte del principal sector agrícola de Pan de Azúcar
De acuerdo con los productores, los delitos ya no corresponden a hechos aislados, sino que forman parte de una problemática permanente que afecta a predios ubicados entre Piedra El Tope y Santa Rosa, abarcando gran parte del área agrícola de Pan de Azúcar.
Los agricultores sostienen que la escasa presencia policial y las dificultades de conectividad en sectores rurales facilitan la acción de bandas dedicadas al robo de insumos y equipamiento indispensable para la producción agrícola.
Pérdidas económicas elevan los costos de producción
Entre las especies sustraídas se encuentran fertilizantes, herramientas de trabajo, llaves de paso, cables de cobre y transformadores eléctricos, elementos fundamentales para el funcionamiento de los predios.
Los afectados explican que estos robos obligan a realizar costosas reposiciones y a invertir en nuevas medidas de seguridad, incrementando significativamente los costos de producción y retrasando las labores agrícolas.
Además, aseguran que, pese a instalar cámaras de vigilancia, sistemas de iluminación, cierres perimetrales y contratar guardias privados, los delincuentes continúan ingresando a los campos.
«Ya nos da temor invertir en nuestros propios campos, porque con este nivel de delincuencia la pérdida es casi segura», señalaron algunos productores del sector.
Agricultores advierten sensación de impunidad
Uno de los principales cuestionamientos del sector apunta al funcionamiento del sistema judicial. Los productores sostienen que, incluso cuando existen registros audiovisuales que permiten identificar a los responsables y se presentan las denuncias correspondientes, muchas personas detenidas recuperan rápidamente su libertad.
Según indican, esta situación ha generado desconfianza entre las víctimas y ha desincentivado la presentación de denuncias, fortaleciendo la percepción de impunidad frente a este tipo de delitos.
Desde la Sociedad Agrícola del Norte señalaron que la delincuencia se suma a otros problemas estructurales que enfrenta el sector, como la prolongada escasez hídrica, el aumento de los costos de producción, la falta de mano de obra y las mayores exigencias regulatorias.
Gremio solicita fortalecer las denuncias y endurecer la legislación
Frente a este escenario, la SAN reiteró el llamado a denunciar todos los hechos delictuales para fortalecer las estadísticas criminales y facilitar la acción de las autoridades.
Asimismo, recordó que existe el programa Denuncia Seguro (4242), mecanismo anónimo que permite entregar antecedentes sobre lugares donde podrían comercializarse especies robadas, como chatarrerías o centros de reducción de metales.
Finalmente, el gremio pidió a los parlamentarios de la Región de Coquimbo revisar la legislación vigente y avanzar hacia sanciones más severas para los delitos rurales, argumentando que este tipo de ilícitos no solo afecta el patrimonio de los agricultores, sino también la producción de alimentos, el empleo y el desarrollo de las comunidades rurales.



0 comentarios