El Mundial 2026 no solo reúne a las grandes figuras del fútbol actual. También abre una línea narrativa potente: la de los hijos de históricos jugadores que hoy pisan el mismo escenario donde sus padres fueron protagonistas, ídolos o referentes de selección.
Uno de los casos más visibles es Marcus Thuram, delantero de Francia, de 28 años, actual jugador del Inter de Milán. Es hijo de Lilian Thuram, campeón mundial con Francia en 1998. Marcus se formó en Sochaux, pasó por Guingamp y Borussia Mönchengladbach antes de consolidarse en Italia como atacante de potencia, movilidad y presencia internacional.
También aparece Timothy Weah, extremo de Estados Unidos, de 26 años, jugador de la Juventus. Es hijo de George Weah, Balón de Oro y actual figura histórica del fútbol africano. Timothy se formó en el PSG, jugó en Celtic y Lille, y hoy representa a una selección estadounidense que vive el Mundial como anfitriona y con presión de crecimiento.
En Noruega, la historia familiar es todavía más fuerte. Erling Haaland, de 25 años, delantero del Manchester City, llega como la gran estrella de su selección. Su padre, Alf-Inge Haaland, también fue mundialista con Noruega en 1994 y tuvo carrera en la Premier League. Erling, formado en Bryne, Molde, Salzburgo y Borussia Dortmund, ya es una de las marcas goleadoras más poderosas del fútbol mundial.
A Haaland se suma Alexander Sorloth, delantero noruego de 30 años, jugador del Atlético de Madrid. Es hijo de Goran Sorloth, integrante de la Noruega mundialista de 1994. Alexander pasó por clubes de Países Bajos, Turquía, Alemania y España, hasta transformarse en un atacante de área, físico y determinante.
El tercer caso noruego es Kristian Thorstvedt, mediocampista de 27 años, jugador del Sassuolo. Es hijo de Erik Thorstvedt, histórico arquero noruego y ex Tottenham. Su presencia completa una rareza estadística: tres hijos de jugadores que compartieron el Mundial de 1994 vuelven, 32 años después, a representar a Noruega en una Copa del Mundo.
En Países Bajos, el apellido Kluivert vuelve al Mundial con Justin Kluivert, de 27 años, jugador del Bournemouth. Es hijo de Patrick Kluivert, exdelantero del Ajax, Barcelona y la selección neerlandesa. Justin debutó en Ajax, pasó por Roma, Leipzig, Niza, Valencia y encontró continuidad en la Premier League.
Argentina también tiene un apellido de peso con Giuliano Simeone, delantero de 23 años, jugador del Atlético de Madrid. Es hijo de Diego Simeone, mundialista argentino y actual técnico colchonero. Giuliano creció en la cantera del Atlético, tuvo pasos de maduración en España y hoy busca construir un camino propio más allá del apellido.
Otro caso simbólico es Luca Zidane, arquero de 27 años, seleccionado por Argelia. Es hijo de Zinedine Zidane, campeón del mundo con Francia en 1998. Formado en el Real Madrid, Luca decidió representar a la tierra de origen familiar y se transformó en uno de los nombres más comentados por el cruce entre identidad, herencia y selección.
En Portugal aparece Francisco Conceição, extremo de 23 años, vinculado al Porto y parte de una generación ofensiva portuguesa de alta competencia. Es hijo de Sérgio Conceição, exseleccionado portugués y técnico de fuerte trayectoria. Su carrera ha pasado por Porto, Ajax y regreso al fútbol portugués, con un perfil de extremo encarador y explosivo.
En Ghana, el apellido Ayew sigue vigente con Jordan Ayew, delantero de 34 años, jugador del Leicester City. Es hijo de Abedi Pelé, una de las mayores leyendas africanas. Jordan ha pasado por Marsella, Aston Villa, Swansea, Crystal Palace y Leicester, y representa la continuidad de una familia que marcó varias generaciones del fútbol ghanés.



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