El sonido de los cueros y las danzas tradicionales se tomaron el espacio público en la capital de la Región de Atacama. Las dependencias de la Junta de Vecinos El Salitre se transformaron en el escenario de una clínica intensiva de formación en arte afrodescendiente, hito comunitario que reunió a más de 30 integrantes del Colectivo Artístico Multicultural Barrio del Tambor junto a decenas de vecinas y vecinos del emblemático sector El Palomar de Copiapó.
La iniciativa, que benefició y certificó a más de 100 personas de todas las edades de forma directa, se convirtió en el hito de lanzamiento de las ejecuciones del programa FOCO Cultural 2026, un fondo de financiamiento de la Municipalidad de Copiapó destinado a subvencionar proyectos de creación, difusión y mediación artística en los barrios de la comuna.
Formación de frontera con raíces ariqueñas
Durante la jornada técnica, niñas, niños, jóvenes y adultos se integraron en talleres prácticos de percusión, bisutería, danza y ensamble. Más allá de una transferencia técnica, la actividad operó como un espacio de reencuentro social, permitiendo poner en valor el patrimonio inmaterial del pueblo tribal afrodescendiente chileno.
Para elevar el estándar de la capacitación, la agrupación local gestionó el arribo de cultores desde el extremo norte del país. El presidente del colectivo, Jhon Fernández Álvarez, valoró el impacto territorial del subsidio municipal:
«Gracias a FOCO Cultural pudimos realizar esta formación con tres destacados artistas ariqueños, quienes compartieron sus conocimientos en artesanía, danza y música. Logramos consolidar el Club Deportivo El Palomar y dar vida al Colectivo Barrio del Tambor, que hoy es un espacio de encuentro para nuestras vecinas y vecinos», señaló el dirigente.
El marco legal y la visibilización del pueblo tribal en el norte chileno
La proliferación de colectivos de comparsas, sayas y tumbe afroariqueño en los valles del Norte Chico guarda directa relación con los avances en el marco jurídico nacional. De acuerdo con un informe sobre derechos colectivos, etnicidad y políticas de reconocimiento desarrollado por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Atacama (2025), la promulgación de la Ley N.° 21.151 en 2019 marcó un antes y un después en la asignación de recursos públicos para la cultura.
El análisis sociojurídico determinó que el reconocimiento legal del pueblo tribal afrodescendiente chileno sacó de la invisibilidad estadística a miles de familias de la macrozona norte, validando sus expresiones folclóricas no como meros «espectáculos de entretención», sino como manifestaciones identitarias sujetas a protección y fomento preferente por parte del Estado y los municipios.
La cultura como eje de transformación social
Por su parte, el activista del pueblo tribal, Kenny Tello, puso de relieve la resiliencia de la organización en Copiapó: «Desde que fuimos reconocidos por la ley hemos desarrollado un arduo trabajo para promover las tradiciones y el folclor de nuestro pueblo. Somos un eje transformador para la comunidad, un grupo humano que se conoce, trabaja unido y rema hacia un mismo objetivo a través de la música y la danza».
El alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini, cerró las jornadas destacando que FOCO Cultural seguirá operando como el principal motor de inyección financiera para que las organizaciones vecinales recuperen los espacios públicos de la comuna, demostrando que el arte y el ritmo del tambor son las herramientas más eficientes para reconstruir el tejido social y la seguridad en los barrios de Atacama.



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