La Plaza de Armas de Copiapó se convirtió este sábado en un espacio de memoria y reflexión durante la conmemoración del Día Nacional del Detenido Desaparecido, fecha que oficialmente se recuerda cada 30 de agosto en Chile y que coincide con el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
La actividad reunió a organizaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, dirigentes sociales y representantes políticos de la región, entre ellos dirigentes de los partidos Comunista y Socialista.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo cuando familiares y asistentes tomaron la palabra para recordar las historias de quienes fueron víctimas de desaparición forzada durante la dictadura.
Los testimonios reconstruyeron episodios familiares, las circunstancias en que algunas de estas personas fueron detenidas y el largo camino recorrido por sus seres queridos en busca de verdad y justicia.
Francisco Madero: memoria frente a los retrocesos
El presidente regional del Partido Socialista en Atacama, Francisco Madero, vinculó la conmemoración con la necesidad de preservar la memoria histórica y mantener vigentes las garantías de no repetición.
“Recordar a nuestros detenidos desaparecidos no es quedarse en el pasado. Es defender nuestra democracia en el presente y no permitir retrocesos en derechos humanos ni que Chile vuelva a repetir una historia que tanto dolor provocó a miles de familias”, señaló Madero durante la jornada.
Una historia especialmente sensible para Atacama
La conmemoración tiene una dimensión particularmente significativa en Copiapó. La región arrastra una de las historias más dramáticas asociadas a la denominada Caravana de la Muerte.
Hace apenas un mes, organizaciones de familiares realizaron también un acto en la Plaza de Armas para recordar los 36 años del hallazgo, en julio de 1990, de una fosa clandestina en el Cementerio Municipal de Copiapó, donde fueron encontrados restos de víctimas de la comitiva militar encabezada por Sergio Arellano Stark.
En aquella oportunidad, la Agrupación de Familiares y Amigos de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Atacama advirtió sobre lo que considera señales de retroceso en las políticas de memoria, verdad, justicia y reparación bajo la actual administración.
Por ello, el encuentro de este sábado no estuvo centrado únicamente en recordar a quienes desaparecieron. Los discursos y testimonios insistieron en que la memoria debe proyectarse hacia las nuevas generaciones y constituir una garantía de no repetición.
Así, entre fotografías, recuerdos y relatos familiares, la Plaza de Armas volvió a instalar una demanda que después de más de cinco décadas continúa vigente para numerosas familias de Atacama y del país: conocer qué ocurrió y dónde están sus familiares detenidos desaparecidos.



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