El aumento de accidentes de tránsito que afectan directamente la infraestructura vial se ha transformado en un nuevo desafío para la comuna de Copiapó. En lo que va del año, la red semafórica de la capital regional ha sufrido 17 daños provocados por siniestros viales, situación que no solo implica costos de reparación, sino que también representa un riesgo para la seguridad de conductores y peatones.
La información fue dada a conocer por la Municipalidad de Copiapó, que mantiene un sistema permanente de mantención de los semáforos a través de su Dirección de Tránsito y Transporte Público. Actualmente, la comuna cuenta con una red de 88 cruces semaforizados y dos paneles de mensajería variable, infraestructura considerada clave para el ordenamiento del tránsito urbano.
Los accidentes son la principal causa de los daños
De acuerdo con el balance municipal, el cien por ciento de las intervenciones extraordinarias realizadas este año corresponde a daños ocasionados por accidentes de tránsito.
Entre los sectores con mayor recurrencia destacan las intersecciones de avenida Copayapu con Maipú y Copayapu con Diego de Almagro, donde se han registrado dos incidentes en cada punto. Estos cruces forman parte de algunas de las vías con mayor flujo vehicular de la ciudad, por lo que cualquier desperfecto en la señalización afecta directamente la circulación y aumenta el riesgo de nuevos accidentes.
Desde el municipio señalaron que, si bien existe un sistema preparado para responder a este tipo de emergencias, la mejor estrategia sigue siendo prevenir este tipo de hechos mediante una conducción responsable.
El alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini, enfatizó que la red semafórica cumple un papel esencial para resguardar la seguridad vial y que mantenerla operativa requiere un trabajo constante, especialmente cuando la infraestructura resulta dañada por colisiones.
Sistema de respuesta permanente
La mantención de la red semafórica está a cargo de la empresa AUTER S.A., mediante un contrato vigente con el municipio. El servicio opera durante toda la semana con equipos destinados a atender fallas técnicas y emergencias que puedan afectar el funcionamiento de los dispositivos.
Según explicó la Dirección de Tránsito, la mayor parte de los reportes que recibe el sistema corresponde a semáforos apagados. En estos casos, el protocolo establece una respuesta rápida, con un plazo máximo de dos horas para que el personal técnico llegue al lugar, identifique la causa de la falla y ejecute las reparaciones necesarias.
Esta rapidez busca minimizar los riesgos que implica una intersección sin regulación semafórica, especialmente en horarios de alta circulación vehicular y peatonal.
Sin embargo, cuando los accidentes provocan daños estructurales —como la destrucción de postes, cabezales o sistemas eléctricos— los tiempos de recuperación aumentan considerablemente. En esos casos, las reparaciones pueden extenderse entre 24 y 72 horas, dependiendo de la magnitud de los trabajos requeridos y de la reposición de los elementos afectados.
Infraestructura clave para la seguridad vial
La red semafórica constituye uno de los principales sistemas de regulación del tránsito en Copiapó, por lo que mantener su funcionamiento continuo resulta fundamental para evitar congestión, disminuir conflictos entre vehículos y peatones y reducir la probabilidad de nuevos accidentes.
Cada interrupción obliga a desplegar recursos humanos y técnicos para restablecer el servicio, además de coordinar acciones con distintos organismos encargados de la gestión del tránsito en la comuna.
En ese contexto, el municipio reiteró que la conservación de esta infraestructura también depende del comportamiento de quienes utilizan las vías, considerando que la totalidad de los daños registrados este año tuvo origen en accidentes de tránsito.
Cómo reportar semáforos con desperfectos
La Municipalidad de Copiapó recordó que la comunidad puede colaborar informando oportunamente cualquier falla detectada en los semáforos.
Para ello, los cruces cuentan con códigos QR que permiten realizar reportes de manera directa. Estos avisos se suman a los antecedentes entregados por el Centro de Control (CENCO), inspectores técnicos de obras municipales y otros canales de coordinación, información que permite activar rápidamente a la empresa encargada de la mantención.
Con este sistema de monitoreo y respuesta, el municipio busca reducir los tiempos de interrupción del servicio y mantener operativa una infraestructura que resulta esencial para la movilidad diaria de miles de personas en la capital de la Región de Atacama.
Al mismo tiempo, las autoridades insistieron en que prevenir nuevos daños pasa principalmente por respetar las normas del tránsito y conducir con mayor responsabilidad, evitando accidentes que terminan afectando a toda la comunidad.



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