Madero Menu

Temporal arrasó cultivos de piure y deja de brazos cruzados a pescadores en Guayacán: perdieron 2 mil boyas y 6 mil reinales

Comparte esta nota
Las intensas marejadas registradas en las costas de Coquimbo destruyeron más de un año y medio de trabajo ininterrumpido en la bahía de La Herradura, provocando cuantiosas pérdidas materiales y dejando sin sustento productivo a decenas de familias.

por | Jul 28, 2026 | Cultura y Turismo

Una dramática e incierta realidad atraviesan los mariscadores y pescadores artesanales de la emblemática caleta de Guayacán, en la comuna de Coquimbo. El reciente sistema frontal que golpeó a la zona centro-norte del país causó destructivas marejadas que barrieron por completo con las áreas de manejo y los sistemas de acuicultura local, reduciendo a cero la producción anual de piure, recurso que constituía la principal fuente de ingresos para el gremio frente a la escasez de otras especies.

La emergencia afecta de manera directa a 25 socios de la agrupación local y repercute en el sustento de cerca de 70 familias trabajadoras del sector. Los afectados venían desarrollando labores ininterrumpidas durante más de un año y cuatro meses para concretar la cosecha programada a partir de diciembre próximo, proceso que quedó completamente frustrado.

Devastación absoluta de las líneas de cultivo y pérdidas millonarias

Inspecciones marítimas realizadas en la zona sur de La Herradura tras el paso de las marejadas confirmaron la pérdida total de la biomasa cultivada. Según datos proporcionados por dirigentes del sector, la fuerza del mar destruyó la totalidad de las 15 líneas de cultivo que se mantenían activas en la bahía.

El impacto financiero fue calificado como catastrófico para la economía de la caleta. Las estimaciones preliminares del gremio calculan pérdidas que oscilan entre los $150 y $200 millones de pesos por concepto de ventas proyectadas y biomasa destruida, a lo que se suma un daño superior a los $25 millones solo en insumos, herramientas de trabajo y equipamiento marino, entre los que se cuentan:

  • La pérdida de cerca de 2.000 boyas de fondeo (con un valor aproximado de $16.000 cada una).

  • El arrastre de más de 25 rollos de cordeles de alta resistencia.

  • La destrucción de entre 6.000 y 7.000 «reinales» o cuelgas de cultivo.

Crisis por escasez de jibia y parálisis productiva total

La destrucción de la producción de piure ocurre en un momento crítico para la pesca artesanal de la Región de Coquimbo. El otro pilar económico histórico de la zona, la captura de jibia, se encuentra completamente paralizada debido a la ausencia del recurso en el litoral y a los bajos precios que ofrece el mercado.

Sin alternativas de extracción y con las cosechas sumergidas destruidas, los pescadores señalan estar «de brazos cruzados», puesto que los intentos de salir a altamar durante las últimas jornadas han dado resultados nulos. La inversión realizada en combustible y prolongadas jornadas de trabajo para mantener el molusco desde su etapa de semilla juvenile hasta la adultez no podrá ser recuperada.

Clamor por asistencia gubernamental y subsidios de emergencia

A pesar de que la comunidad pesquera ya ingresó las denuncias de catástrofe y los antecedentes correspondientes ante el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) y otras instituciones del sector, los trabajadores aseguran que aún no reciben respuestas ni ayudas concretas.

Frente a esta coyuntura, los dirigentes de Guayacán hicieron un llamado urgente a las autoridades regionales y sectoriales para articular un plan de apoyo financiero o subsidios extraordinarios. Dichos fondos resultan indispensables para adquirir nuevo equipamiento, reponer la infraestructura de fondeo y reactivar una actividad productiva que hoy se encuentra completamente paralizada.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *