La Universidad de La Serena (ULS) activó sus protocolos de emergencia y determinó la suspensión inmediata de todas sus actividades presenciales en los diversos campus de la institución. La medida fue adoptada tras la recepción de antecedentes sobre una presunta amenaza de tiroteo, priorizando la seguridad de estudiantes, académicos y funcionarios.
La decisión administrativa rige, en primera instancia, para los días martes 21 y miércoles 22 de abril, periodo en el cual el plantel operará bajo modalidades excepcionales para no interrumpir los procesos críticos.
Modalidad remota y servicios mínimos
Para garantizar la continuidad del semestre académico y el funcionamiento institucional, la ULS estableció el siguiente plan de contingencia:
Clases: Todas las actividades académicas se trasladarán a modalidad en línea.
Administración: Las funciones administrativas presenciales quedan suspendidas, manteniéndose solo servicios mínimos esenciales.
Denuncia Formal: La universidad confirmó que presentará una denuncia ante Carabineros de Chile para que se inicie la investigación criminalística que permita dar con el origen y los responsables de la amenaza.
Activación de protocolos de seguridad
Desde la institución explicaron que la medida responde a la activación de sus protocolos internos de prevención de riesgos. “El objetivo principal es resguardar la integridad de toda la comunidad universitaria ante situaciones que puedan alterar el normal desarrollo de las actividades”, señalaron en un comunicado oficial.
Asimismo, las autoridades universitarias informaron que mantienen una coordinación directa con las fuerzas de orden y seguridad para monitorear la evolución de los hechos y evaluar el retorno a la presencialidad según las condiciones de riesgo.
Llamado a la calma
La Universidad de La Serena hizo un enfático llamado a los integrantes de su comunidad y a la opinión pública a:
Mantener la calma ante la contingencia.
Informarse exclusivamente por canales oficiales (correos institucionales y redes sociales de la ULS).
Evitar la difusión de rumores o información no verificada que pueda aumentar la alarma pública.
Este incidente se suma a la reciente preocupación por la seguridad escolar y universitaria que ha afectado a diversos puntos de la zona norte y centro-norte del país durante el presente mes de abril.



0 comentarios