La Municipalidad de Antofagasta y organismos públicos avanzan en una solución para el persistente anegamiento registrado en avenida Edmundo Pérez Zujovic, a la altura de calle Víctor Jara, problema que se intensificó después de las recientes lloviznas en la ciudad.
Luego de realizar drenajes, inspecciones y una mesa técnica, se determinó que uno de los sumideros del sector no estaría funcionando debido a una obstrucción. Esta situación impediría evacuar hacia el mar el agua que aflora constantemente en la calzada.
El administrador municipal, Rafael Castro, explicó que el trabajo coordinado permitió establecer que el tramo afectado corresponde a un camino público que forma parte de la Ruta 1 y se encuentra bajo la administración del Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Vialidad.
“Se ha realizado una coordinación de todos los servicios y organismos con competencia en esta materia y es así que hubo reuniones en terreno, y finalmente se pudo aclarar, tras el levantamiento de documentación, que éste es un camino público y parte de la Ruta 1 que está bajo la administración del MOP a través de su Dirección de Vialidad”, señaló Castro.
La autoridad municipal recordó que en 2018 se efectuaron mantenciones a la red de sumideros de aguas lluvias de la costanera. Sin embargo, la estructura ubicada en el punto afectado actualmente no estaría operativa, por lo que se programó una intervención para despejarla.
Investigan posible afloramiento de una napa subterránea
Paralelamente, se está recopilando información de los edificios cercanos para establecer con mayor precisión el origen del agua. La principal hipótesis planteada por los equipos técnicos es el afloramiento de una napa subterránea, fenómeno que se habría agudizado tras las últimas precipitaciones.
El director de Gestión de Riesgos de la Municipalidad de Antofagasta, Cristian Burgos, explicó que durante una inspección realizada el martes se detectó una posible obstrucción en la salida del sistema.
“Llegamos a la conclusión de que había un tapón y que podía ser hacia el lado del mar, donde hay una rejilla que da hacia los roqueríos”, indicó.
Burgos agregó que el municipio efectuó distintos trabajos de vaciamiento y limpieza, pero el agua volvió a acumularse.
“Eso indica un flujo que viene de otro lugar, posiblemente una napa subterránea, y con el sumidero tapado no permite su evacuación”, sostuvo.
Aunque el despeje del sumidero podría restablecer la descarga del agua hacia el mar, todavía falta confirmar técnicamente su procedencia. Por ello, la intervención constituye un avance para contener el anegamiento, pero no permite afirmar todavía que exista una solución definitiva.



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