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Gendarmería abre postulaciones pero solo para hombres: Con formación gratis y remuneración buscan crear un nuevo estatus en seguridad

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Hasta el 5 de mayo estarán abiertas las postulaciones digitales para hombres, los interesados podrán acceder a una formación gratuita de un año y sueldos que superan los $970 mil (más asignaciones de zona). La institución busca perfiles capaces de enfrentar el nuevo escenario penitenciario.

Con una convocatoria enfocada especialmente en el norte del país, Gendarmería de Chile abrió este 21 de abril el proceso de postulación para una nueva generación de gendarmes alumnos de la Escuela de Formación de Suboficiales, en un momento particularmente sensible para la institución: el avance del crimen organizado en las cárceles, el debate por la corrupción interna y su reciente incorporación al nuevo Ministerio de Seguridad Pública.

El anuncio fue realizado en entrevista con Radio Madero por el jefe del Departamento Académico de la Escuela de Gendarmería, teniente coronel Cristian Lazo, quien confirmó que las postulaciones estarán abiertas hasta el 5 de mayo a través del sitio institucional de la escuela.

Flexibilidad en estatura, pero restricción de género

La convocatoria apunta a chilenos de entre 18 y 25 años, con situación militar al día, antecedentes intachables, salud compatible con la función y al menos segundo medio aprobado. Sin embargo, el proceso también exige acreditar soltería y, en esta oportunidad, está dirigido exclusivamente a hombres, decisión que según Lazo responde a criterios operativos dentro del sistema penitenciario y a la distribución futura de funciones entre guardia armada y guardia interna.

Requisitos y postulación 

En la conversación surgió el requisito respecto de los tatuajes. En este sentido a autoridad precisó que sí se permiten, pero no pueden ser visibles con el uniforme ni con la tenida deportiva. La justificación, dijo, radica en el respeto a la imagen institucional y al carácter representativo que se le asigna al uso del uniforme.

La postulación será completamente digital y requerirá Clave Única activa, a través de este enlace. Entre los documentos solicitados figuran:

  • Cédula vigente
  • Certificado de nacimiento
  • Situación militar
  • Antecedentes para fines especiales
  • Concentración de notas y certificado de soltería.

A diferencia de procesos anteriores, no se exige estatura mínima, una señal de flexibilización que apunta a ampliar la base de postulantes. Por otro lado, la institución asegura que está buscando postulantes capaces de operar bajo presión, resolver conflictos, sostener estándares éticos y responder ante una realidad penitenciaria marcada por nuevas formas de criminalidad.

Estabilidad y beneficios

Más allá de los requisitos, el principal gancho de la convocatoria está en la promesa de estabilidad. Según detalló Lazo, la formación es gratuita, incluye remuneración, uniforme, equipamiento y apoyo tecnológico. Además al egresar, los alumnos ingresan directamente al sistema penitenciario, mientras que en la práctica, se ofrece una carrera corta de entrada y empleabilidad inmediata.

El oficial afirmó que la preparación dura dos semestres, por lo que quienes ingresan en febrero podrían estar trabajando en diciembre del mismo año. A eso se suma una remuneración líquida de referencia cercana a los $977 mil para un recién egresado en la Región Metropolitana, monto que aumenta según asignaciones de zona en regiones como Antofagasta, Arica o Iquique.

Institución adaptada a la contingencia

Lazo sostuvo que la malla curricular fue adaptada al nuevo escenario delictual, incorporando contenidos de seguridad pública, crimen organizado, ética institucional y reinserción social. Es decir, la formación del nuevo suboficial se presenta como una respuesta directa a la crisis carcelaria y al endurecimiento del entorno en que hoy opera Gendarmería.

Este proceso de modernización se ve respaldado por la reciente integración de la institución al Ministerio de Seguridad Pública, lo que para el oficial, se trata de un cambio “histórico” para el debate público, es además una señal de que la crisis penitenciaria dejó de ser un asunto periférico para transformarse en un tema central de seguridad nacional.

En los últimos años, la institución ha debido enfrentar cuestionamientos por corrupción, permeabilidad frente a redes delictuales y dificultades para contener el poder que ciertas organizaciones criminales ejercen desde los recintos penales. En ese contexto, el discurso oficial pone el acento en filtros psicométricos, evaluación médica, exigencias físicas y entrevistas por competencias para detectar perfiles aptos.

Lazo también aseguró que la formación contempla un eje de reinserción social, con asignaturas ligadas a psicología penitenciaria, criminología e intervención.

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