Una grave controversia sacude al Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la Región de Coquimbo, tras la filtración accidental de una planilla Excel que contiene evaluaciones de funcionarios y exfuncionarios basadas estrictamente en su orientación ideológica.
El documento, enviado por error en un correo masivo desde una repartición pública, ha sido calificado por diversos sectores como una «lista negra» que prioriza la militancia por sobre la competencia técnica.
La planilla, que ya circula en círculos políticos y gremiales, incluye columnas de evaluación bajo el título “Recomendación (Nuestra gente)”, evidenciando una estrategia para sustituir personal por perfiles afines a la actual administración.
Calificativos despectivos y persecución política
Lo que más ha generado indignación es el uso de un lenguaje ofensivo para referirse al desempeño de los profesionales. Entre las anotaciones filtradas se encuentran frases como:
“NI FU NI FA ZURDO” para describir a un funcionario.
“BUENA PERO ZURDA” en el caso de una profesional con buen desempeño técnico pero «vetada» por su ideología.
“MALO PARA LA PEGA DESORDENADO ZURDO”.
“EL MÁS ZURDO DE TODOS, NEFASTO, SÍ O SÍ FUERA”, frase utilizada para recomendar la desvinculación inmediata de un trabajador.
El criterio de “Nuestra Gente”
El documento no solo se limita a la crítica, sino que propone activamente nombres para ocupar las vacantes. En la columna de recomendaciones, se sugieren reemplazos identificados explícitamente como personas con afinidad política al oficialismo, lo que ha puesto en tela de juicio la objetividad en los procesos de selección y permanencia en el aparato estatal.
Expertos en administración pública señalan que, si bien los cargos de confianza son una facultad de cada gobierno, la evaluación de funcionarios de carrera mediante términos peyorativos y listas de exclusión vulnera principios fundamentales de la Ley de Bases Generales de la Administración del Estado.
El MOP se desmarca de la autoría
Ante la ola de críticas, el Ministerio de Obras Públicas emitió un pronunciamiento oficial para desmarcarse de la elaboración del polémico archivo. Desde el organismo aseguraron que la planilla no corresponde a un instrumento de evaluación formal de la institución y que se encuentran recabando antecedentes para determinar cómo fue difundido este material a través de sus canales de comunicación.
La filtración ha reabierto el debate sobre la «meritocracia vs. cuoteo» en las regiones, en un momento donde la opinión pública exige mayor transparencia en el uso de los recursos y cargos públicos.



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