Con la entrada en vigencia del nuevo decreto de la Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor), las grandes marcas de tecnología y retail en Chile están obligadas por ley a financiar la recolección y el reciclaje masivo de su basura electrónica. En este desafiante escenario normativo, la Región de Coquimbo cuenta con un actor estratégico: Siram Reciclaje.
Este centro de innovación y gestión de residuos electrónicos, con base en Coquimbo, ha sido acreditado oficialmente para operar con las grandes empresas. La certificación de competencias laborales —otorgada por ChileValora— le entrega al sistema la trazabilidad técnica, la seguridad operativa y el respaldo legal que exige la normativa para negociar directamente con los grandes sistemas de gestión (Grandes SIC) a nivel nacional.
Más de 10 mil toneladas de desafío ambiental en la conurbación
El volumen de basura tecnológica en la zona representa un enorme reto. Solamente en la conurbación de La Serena y Coquimbo se generan alrededor de 10.000 toneladas anuales de residuos tecnológicos. Gran parte de estos componentes obsoletos quedan acumulados y sin uso en los hogares de clientes particulares, así como en instituciones y empresas locales.
«Esto da un espaldarazo a todo el trabajo que venimos desarrollando hace tiempo como empresa local. Nos abre las puertas para seguir creciendo, amparados en este decreto, armándonos para entregar de la mejor manera los servicios que requiere» , explicó a Madero FM Pedro Alvarado, fundador de Siram Reciclaje.
Innovación con impacto: Economía circular y empleo inclusivo
Más allá de la mitigación ambiental, el sello diferenciador de Siram Reciclaje es su profundo compromiso social. La empresa se dedica a retirar y dar disposición final a la basura tecnológica integrando en sus procesos a mano de obra inclusiva compuesta por personas con discapacidad.
A través de capacitación y entrenamiento en talleres de carpintería, soldadura, jardinería y diseño, los colaboradores rescatan partes y piezas de equipos electrónicos para transformarlos en nuevos productos utilitarios y decorativos.
Este modelo de trabajo no se limita a la conurbación. La empresa ha expandido sus fronteras operativas realizando servicios en ciudades como Copiapó y Ovalle.
«Estamos contactados con los departamentos inclusivos, con SENADIS y también con las OMIL de las distintas municipalidades para poder contratar gente local en cada localidad. No solamente llevamos a nuestro equipo consolidado, sino que entregamos este apoyo a personas de las distintas localidades que atendemos», detalló Alvarado.
Digitalización y educación comunitaria
Para lograr que la ciudadanía gestione adecuadamente sus residuos en lugar de desecharlos en entornos naturales, la empresa ha desarrollado una constante labor educativa. Utilizando múltiples plataformas digitales como su página web, Instagram, Facebook, TikTok y WhatsApp Business, Siram logra conectar de manera entretenida y directa con distintas generaciones de consumidores.
Gracias a esta estrategia, han consolidado una cultura donde los usuarios consultan proactivamente sobre el costo, el proceso y el destino final de sus aparatos electrónicos. De esta manera, Siram transforma la exigencia legal de la Ley REP en un motor de empleo digno, inclusivo y altamente profesionalizado desde la ciudad de Coquimbo.



Interesante reportaje, es increíble que aún se diga que poco reciclamos, seguramente no está en el nivel requerido pero no se puede negar que si lo hacemos en la región de Coquimbo