Las secuelas del sistema frontal que golpeó a Atacama y Coquimbo siguen evidenciándose en el mundo rural. Desde la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), su dirigenta regional, Florencia Eróstica, criticó la respuesta del Gobierno frente a la emergencia y aseguró que las comunidades campesinas continúan esperando apoyo concreto para enfrentar las pérdidas provocadas por las inundaciones y aluviones.
En conversación con Atacama Escucha con Pancho Madero, Eróstica comparó la situación que vive actualmente la provincia de Huasco con el devastador aluvión de 2015 que afectó a Copiapó y gran parte de Atacama.
“Hoy la provincia de Huasco está sufriendo lo mismo que vivimos nosotros el 2015. Cuando bajan los aluviones arrastran basura, sedimentos y todo el daño que durante años hemos provocado a la naturaleza. Los ríos, que estuvieron mucho tiempo sin agua, terminan convertidos en basurales y eso agrava aún más las consecuencias”, afirmó.
“Todo el peso de la emergencia quedó en los municipios”
La dirigenta sostuvo que la atención a agricultores, crianceros y comunidades rurales ha recaído principalmente en los gobiernos comunales.
“Hoy día hubo cero presencia del Gobierno. Todo el peso de la emergencia quedó en las municipalidades. Los alcaldes y sus equipos se desplegaron con los agricultores y crianceros, pero la respuesta del Estado ha sido muy lenta”, señaló.
Eróstica cuestionó además la ausencia de anuncios concretos tras la declaración de zona de catástrofe para la provincia de Huasco y Tierra Amarilla.
“Cuando se decreta zona de catástrofe uno espera que los recursos lleguen de inmediato. Hasta ahora no existe ningún anuncio que diga cómo se apoyará a quienes lo perdieron todo. La gente sigue esperando respuestas urgentes”, indicó.
La representante de Anamuri también manifestó preocupación por las pérdidas registradas en localidades como Totoral, donde, según denunció, el agua arrasó con predios agrícolas completos.
“Nos enviaron videos donde prácticamente desaparecieron las parcelas. El agua se llevó todo. Muchos agricultores ya estaban preparando los cultivos de primavera y ahora tendrán que comenzar desde cero”, afirmó.
Recortes a programas para mujeres rurales
Eróstica advirtió que la emergencia se produce en un escenario especialmente complejo para las mujeres campesinas, luego de la eliminación de programas de apoyo productivo.
“Los primeros recortes fueron justamente para los programas dirigidos a las mujeres. Se eliminó el convenio INDAP-Prodemu, que habíamos logrado implementar en las tres provincias de Atacama y que entregaba herramientas para fortalecer el trabajo de las agricultoras”, sostuvo.
Añadió que la organización mantiene contacto permanente con agrupaciones rurales de Coquimbo, Monte Patria, Ovalle, Salamanca e Illapel, donde también reportan pérdidas de cultivos, afectación del ganado y deterioro de infraestructura agrícola.
La dirigenta hizo además un llamado a no olvidar las necesidades del sector pecuario. “No solamente sufrieron las familias. También hay muchas mascotas y ganado caprino que resultaron afectados. Se necesita alimento, forraje y apoyo para que las comunidades puedan recuperar su actividad productiva”, afirmó.
Finalmente, Eróstica sostuvo que la reconstrucción debe contemplar medidas específicas para el mundo rural, especialmente para las mujeres agricultoras, quienes —aseguró— enfrentan mayores dificultades para acceder a financiamiento y reactivar sus actividades tras una catástrofe.



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