El debate económico por el alza del costo de la vida ha tomado un tono de máxima confrontación en la zona norte del país. El diputado socialista por la Región de Coquimbo, Daniel Manouchehri, lanzó un enérgico emplazamiento al Gobierno del Presidente José Antonio Kast, exigiendo una reducción drástica e inmediata en el precio de los combustibles a nivel nacional. La ofensiva del parlamentario oficialista surge tras constatar que el valor internacional del petróleo ha regresado a los niveles previos al conflicto armado en Medio Oriente, una crisis internacional que fue utilizada por el Ejecutivo para justificar un histórico incremento tarifario en el mercado interno.
De acuerdo con los datos expuestos por el legislador, el denominado «bencinazo» —implementado a fines de marzo— golpeó con extrema dureza la conectividad y el transporte en las tres provincias de la Región de Coquimbo. Las gasolinas anotaron un incremento de hasta casi $392 por litro, mientras que el petróleo diésel sufrió un shock aún más severo, disparándose por sobre los $580 por litro. A juicio de Manouchehri, este violento reajuste de precios terminó por deteriorar de forma profunda las expectativas económicas locales, deprimiendo el consumo de las familias de la zona y actuando como un freno de mano para la actividad comercial de las quince comunas de la región.
La asimetría del mercado: Petróleo Brent cae pero los precios siguen congelados
El foco de la crítica del parlamentario por el distrito de Elqui, Limarí y Choapa apunta a la falta de reciprocidad de las autoridades de Hacienda al momento de aplicar las variables del mercado global en las estaciones de servicio chilenas. Durante el período de mayor tensión bélica, el barril de petróleo Brent —referente clave para el mercado nacional— llegó a superar la barrera de los 110 dólares, argumento que La Moneda utilizó para decretar las alzas automáticas. Sin embargo, en la actualidad el crudo Brent se cotiza nuevamente cerca de los 72 dólares a nivel global, sin que ese alivio se traduzca en los surtidores locales.
“El petróleo volvió al mismo valor que tenía antes de la guerra, pero en Chile la bencina sigue por las nubes. Para subir fueron rapidísimos. Ahora que el petróleo bajó en todo el mundo, se hacen los desentendidos”, fustigó categóricamente Manouchehri, denunciando que el Gobierno ha sido sumamente ágil para traspasar las pérdidas internacionales a los ciudadanos, pero extremadamente lento para transferir los beneficios de las rebajas, asfixiando la billetera de la clase media y de las pequeñas y medianas empresas de carga y transporte de la región.
Exigencia al ministro de Hacienda: «Que cumpla su palabra»
La arremetida del diputado Manouchehri escaló en lo político al personalizar la responsabilidad de la actual desaceleración con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el propio Mandatario. El parlamentario recordó de forma explícita un compromiso adoptado por el jefe de la billetera fiscal ante la opinión pública y el Congreso Nacional a comienzos de año, donde aseguró de manera formal que una vez que el conflicto internacional finalizara y se estabilizaran los precios del crudo, la disminución arancelaria sería transmitida con la misma celeridad a los consumidores del país.
“El bencinazo de Quiroz golpeó directamente el costo de la vida. Encareció el transporte, la comida y cada producto que necesita trasladarse. El daño llegó al bolsillo de las familias y terminó frenando la economía”, acusó el legislador coquimbano, advirtiendo que el encarecimiento de los fletes ha encarecido colateralmente los productos agrícolas y de primera necesidad en ferias libres y comercios locales. El parlamentario concluyó su emplazamiento de forma tajante: “La guerra terminó y el petróleo bajó. Entonces que Quiroz cumpla su palabra. El deterioro de la economía tiene responsables con nombre y apellido. Kast y Quiroz tienen que bajar los combustibles ahora y responder por el daño que provocaron”.



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