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Entre Tongoy y Los Vilos: El plan para transformar el litoral de 8 caletas en un polo de turismo de naturaleza

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Unidas por humedales y gastronomía marina, el municipio impulsa proyectos de conectividad entre ellas y busca ingresarlas al programa Zonas en Desarrollo para pavimentar accesos y cambiar los criterios de inversión pública.

por | Jul 6, 2026 | Sociedad

El famoso dicho popular «Entre Tongoy y Los Vilos«, utilizado históricamente para referirse a la indecisión o a un vacío geográfico, esconde un profundo desconocimiento de la riqueza del litoral de la Región de Coquimbo. A lo largo de los más de 200 kilómetros de costa que separan ambos balnearios —y que administrativamente pertenecen a las comunas de Ovalle y Canela— se despliega un patrimonio natural único que busca salir de su anonimato. La costa de Ovalle es un territorio de enorme potencial, compuesto por ocho caletas de pescadores y buzos artesanales que combinan paisajes vírgenes, gastronomía identitaria basada en productos del mar y comunidades que resguardan tradiciones estrechamente ligadas al océano y a humedales de rica biodiversidad.

Con la mirada puesta en romper este aislamiento histórico, la Municipalidad de Ovalle está ejecutando un plan integral para consolidar su litoral como una alternativa competitiva para el turismo de intereses especiales y naturaleza. El alcalde Héctor Vega detalló que, junto a la Dirección de Obras Portuarias (DOP), se han apalancado importantes recursos sectoriales para modernizar la infraestructura marítima. Los avances ya son tangibles en recintos como Caleta Talquilla y Caleta Punta de Talca, mientras que el emblemático proyecto para la desembocadura del Río Limarí (Caleta El Toro) ya se encuentra en fase de licitación pública, marcando un antes y un después para el desarrollo portuario local.

El desafío de la conectividad y el ingreso a Zonas en Desarrollo

A pesar del valor paisajístico, el despegue definitivo de la costa ovallina enfrenta una barrera crítica: el estado de sus accesos. Gran parte de las rutas interiores que conectan la Ruta 5 Norte con el Océano Pacífico son caminos sinuosos de tierra, ripio o arena que complican la llegada de vehículos particulares, una situación que empeora drásticamente durante la temporada invernal. Ante esto, la estrategia del jefe comunal apunta a modificar la forma en que el Estado evalúa económicamente los proyectos viales en áreas rezagadas de Coquimbo.

El objetivo central del municipio es concretar el ingreso formal de la comuna al programa estatal «Zonas en Desarrollo». Esta herramienta metodológica es clave, ya que permite flexibilizar los criterios de rentabilidad social tradicionales que miden la inversión pública por la cantidad de habitantes beneficiados, priorizando en su lugar la equidad territorial y el potencial económico. «Este paso nos permitirá acceder a nuevas inversiones para el borde costero y avanzar con proyectos tan esperados como la pavimentación de los caminos de acceso a Caleta Talca, Caleta Talquilla y, posteriormente, Caleta Río Limarí. Además, considerando el avance de la Ley de Caletas y la futura expropiación de Caleta Sierra, también se abriría la posibilidad de mejorar la conectividad hacia esa localidad», argumentó el alcalde Vega, subrayando el impacto directo que esto tendrá para los emprendedores turísticos y recolectores de orilla.

La ruta de las ocho caletas de Ovalle: Identidad de norte a sur

Cada uno de los ocho asentamientos pesqueros posee rasgos geográficos y culturales particulares. Aunque el turismo se desarrolla aún de forma incipiente y sustentable, la oferta ya cuenta con campings, alojamientos rústicos administrados por familias locales y experiencias de turismo vivencial para conocer de cerca las faenas del mar. A continuación, se detalla la radiografía y el acceso del circuito costero ovallino ordenado de norte a sur:

  • 1. Caleta El Totoral: Situada en el límite norte de la comuna, colindante con el sector de Puerto Aldea. Destaca por su estado virgen, ideal para el aislamiento y la contemplación de la naturaleza cruda. Su economía se basa en la pesca básica y recolección de algas de orilla. Su acceso es de alta dificultad, requiriendo vehículos tracción 4×4 por huellas de tierra y arena.

  • 2. Caleta Talcaruca: Un paraje marcado por imponentes formaciones rocosas aptas para el senderismo costero y la fotografía. Es administrado por un número reducido de familias comprometidas con la conservación. El acceso se realiza vía desvíos transversales desde la Ruta 5 a través de la ruta costera D-540, en un camino de ripio y tierra que exige conducción atenta.

  • 3. Caleta El Sauce: Reconocida oficialmente por el Estado en 2019 como la caleta número 34 de la Región de Coquimbo. Sus habitantes destacan en el buceo táctico y la extracción de algas. Su plato estrella es la carbonada de mariscos y se accede por la sinuosa ruta costera D-540, recomendándose vehículos altos.

  • 4. Caleta Limarí / El Toro (Desembocadura del Río Limarí): Alberga un imponente y biodiverso humedal apto para la observación de aves. Cuenta con una activa organización de más de 130 pescadores y buzos. Para llegar, se toma un desvío en el kilómetro 358 de la Ruta 5 (sector Peñablanca) recorriendo cerca de 19 kilómetros de ripio.

  • 5. Caleta Talquilla: Famosa en la provincia por sus arraigadas tradiciones comunitarias y sus concurridas fiestas costeras que unen gastronomía marina, música y campeonatos deportivos. El acceso se realiza a través de la ruta hacia Socos, conectando luego con el cruce Mineral de Talca.

  • 6. Caleta Punta de Talca: Una de las más modernas de la comuna gracias a la reciente entrega de obras marítimas mejoradas que potencian la pesca artesanal y la recolección de algas pardas. Se ubica a la altura del kilómetro 345 de la Ruta 5 Norte y posee un camino de tierra estabilizada apto para vehículos normales.

  • 7. Caleta La Cebada: Posee dos llamativas playas de arena blanca de 120 metros de extensión. Aunque sus fuertes corrientes impiden el baño recreativo, es un punto ideal para el surf y la pesca de orilla. Goza de una conectividad privilegiada, con acceso directo asfaltado a un costado del kilómetro 338 de la Ruta 5 Norte.

  • 8. Caleta Sierra (El Maitén): Caracterizada por paisajes escarpados y desconexión absoluta. Su comunidad destaca por su resiliencia tras reconstruir el poblado luego del destructivo tsunami del año 2015. Viven de la extracción de huiro, jibia y pesca artesanal. Su desvío se encuentra en el kilómetro 312 de la Ruta 5 Norte por un camino transitable de tierra y ripio.

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