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El fin de las sorpresas millonarias: Cómo la inteligencia artificial frena los errores ocultos en la producción de cobre

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Mejorar un 5% la adherencia a los planes mineros generaría US$15.000 millones a nivel global.

En minería, una desviación de apenas un 1% entre el plan de explotación y lo que finalmente ocurre en terreno puede traducirse en millones de dólares de pérdidas. Aunque la cifra parece menor, refleja uno de los desafíos más persistentes para una industria que hoy genera enormes volúmenes de información, pero que aún enfrenta dificultades para convertir esos datos en decisiones oportunas.

Ese escenario está acelerando la incorporación de inteligencia artificial en las operaciones mineras. Más que generar nuevos datos, el objetivo es anticipar riesgos, detectar desviaciones y entregar información útil para que los equipos puedan reaccionar antes de que los problemas afecten la productividad.

En ese contexto, la empresa chilena TiMining presentó TiMining CORE, una plataforma de inteligencia operacional que incorpora un agente basado en Gemini para asistir la toma de decisiones en faena. Según la compañía, se trata del primer agente de inteligencia artificial desarrollado con esta tecnología específicamente para aplicaciones mineras, una apuesta con la que busca expandirse hacia mercados de América Latina y Estados Unidos.

El costo de desviarse del plan minero

La transformación digital de la minería responde a un problema concreto. Las operaciones actuales reciben información permanente desde sensores, sistemas de planificación, monitoreo geológico, equipos autónomos y múltiples plataformas de gestión. Sin embargo, esa información suele permanecer fragmentada, dificultando una visión integrada de lo que ocurre en la operación.

La consecuencia es que muchas desviaciones respecto del plan minero solo se detectan cuando ya han impactado en la producción, los costos o el cumplimiento de metas.

«El desafío actual no es generar más datos, sino transformarlos en inteligencia operacional. Las compañías necesitan identificar desviaciones de manera temprana y actuar rápidamente para evitar impactos en producción, costos o cumplimiento de objetivos», señala Phillip Whatmore, CEO de TiMining.

Diversas estimaciones de la industria indican que aumentar en apenas un 5% la adherencia a los planes mineros podría generar más de US$15.000 millones de valor adicional cada año para la minería global, lo que explica el creciente interés por herramientas capaces de analizar información en tiempo real.

La IA entra a la gestión operacional

Frente a ese desafío, las plataformas de inteligencia operacional comienzan a reemplazar el modelo tradicional basado únicamente en reportes e indicadores históricos.

De acuerdo con TiMining, CORE integra información proveniente de distintos sistemas, identifica riesgos operacionales y genera recomendaciones para apoyar la toma de decisiones de los equipos en terreno. La empresa sostiene que la inteligencia artificial no busca sustituir la experiencia de los profesionales, sino complementar su trabajo mediante un análisis más rápido y continuo de la información disponible.

La compañía afirma que la tecnología ya ha mostrado resultados en operaciones de gran escala. En una de las principales minas del país, su implementación permitió mejorar en un 20% el cumplimiento espacial del plan minero, un indicador asociado a una mejor ejecución de la planificación y al uso más eficiente de los recursos.

Actualmente, TiMining desarrolla soluciones para operaciones vinculadas a compañías como Codelco, BHP, Antofagasta Minerals y Collahuasi.

Chile apuesta por exportar tecnología, no solo cobre

El desarrollo de este tipo de soluciones coincide con un momento en que Chile busca ampliar su rol dentro de la industria minera global. Además de concentrar cerca del 24% de la producción mundial de cobre, el país reúne algunas de las operaciones de mayor escala y complejidad, un entorno que ha favorecido el desarrollo de tecnologías especializadas.

Desde TiMining sostienen que ese ecosistema ofrece una oportunidad para exportar conocimiento, además de recursos naturales.

«Contamos con algunas de las minas más grandes y complejas del planeta, acceso a desafíos operacionales únicos y una industria que permanentemente busca mejorar su productividad. Eso convierte al país en un laboratorio ideal para desarrollar tecnología minera exportable al mundo», afirma Whatmore.

La compañía proyecta llevar su plataforma a mercados como Perú, México, Colombia y Estados Unidos, donde la digitalización y la automatización también figuran entre las principales prioridades de la industria.

Más allá del crecimiento de una empresa en particular, el avance de este tipo de herramientas refleja una tendencia más amplia: la minería comienza a incorporar inteligencia artificial para cerrar la brecha entre planificación y ejecución, un aspecto que podría convertirse en uno de los principales factores de competitividad para el sector durante los próximos años.

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