La reciente rendición de cuentas del alcalde Maglio Cicardini sobre el periodo 2025 dejó sobre la mesa una serie de cifras que buscan dar respuesta a las principales urgencias de las familias copiapinas: la protección de los barrios, la limpieza de las calles y el apoyo económico en tiempos de crisis. Con un enfoque puesto en la «calidad de vida», la gestión municipal destacó avances que, según la autoridad, son históricos para la capital regional.
Seguridad pública: Más personal y control en las calles
Uno de los puntos más críticos para la comunidad ha sido la prevención del delito. Durante el último año, la Dirección de Seguridad Pública (DISEM) experimentó un crecimiento notable, pasando de 12 a 28 funcionarios. Este incremento del 150% en la dotación ha permitido una presencia más constante en terreno, traduciéndose en más de 2.200 patrullajes de infantería solo en el casco histórico y 551 recorridos nocturnos para resguardar el descanso de los vecinos.
El trabajo conjunto con Carabineros también arrojó resultados visibles, con 382 patrullajes mixtos y un fuerte control vial que superó las 3.300 infracciones de tránsito. Además, se puso especial énfasis en los entornos educativos, realizando 1.100 patrullajes en establecimientos para brindar tranquilidad a estudiantes y apoderados.
Limpieza y barrios: La batalla contra los microbasurales
El orden de la ciudad fue otro de los ejes protagónicos. La recuperación de espacios públicos —aquellos lugares que antes estaban abandonados o tomados— creció un 496%. Esto se complementó con la eliminación de más de 50 microbasurales y un aumento significativo en la recolección de residuos: se gestionaron 4.674 toneladas más que el año anterior.
Para facilitar que los vecinos se deshagan de artículos grandes, la instalación de tolvas para enseres en desuso aumentó un 186%. Estas acciones no solo mejoran la estética de Copiapó, sino que impactan directamente en la sensación de seguridad y salubridad de cada sector intervenido.
El factor social: Empleo y ayuda directa en tiempos difíciles
Frente al escenario de crisis económica mencionado por Cicardini, la municipalidad volcó sus recursos hacia la Dirección de Desarrollo Comunitario. En total, se entregaron más de 34 mil ayudas sociales y beneficios directos. Para las familias más vulnerables, el apoyo se tradujo en la distribución de 30 mil cajas de alimentos y cenas navideñas.
Sin embargo, el enfoque no fue solo asistencial. A través de la oficina laboral (OMIL), 1.200 personas lograron encontrar un puesto de trabajo, mientras que 153 vecinos pudieron cerrar su etapa escolar gracias a los programas de nivelación de estudios. El deporte también movilizó a la ciudad, con 210 mil participaciones en actividades recreativas, incluyendo el regreso del programa «Copiapó Activo» y las jornadas del «Verano Azul» en Caleta Pajonales.
Una nueva cara para la ciudad: El futuro edificio municipal
Más allá de los operativos diarios, se presentó la proyección de lo que será el nuevo edificio municipal. Este proyecto busca terminar con la dispersión de oficinas para centralizar todos los trámites en un solo punto. Será una estructura moderna y sustentable de 12 niveles, equipada con energía fotovoltaica y sistemas de cuidado del agua.
Con más de 18 mil metros cuadrados de intervención y estacionamiento para 240 vehículos, la nueva infraestructura promete mejorar la dignidad de la atención al público y optimizar los tiempos de espera para los ciudadanos.
Proyectos y desarrollo urbano
En términos de inversión, se gestionaron más de 67 proyectos que superan los 44 mil millones de pesos. Estos fondos se han destinado a obras que los vecinos ven a diario: pavimentación de calles, reparación de veredas, nueva señalética, semáforos y el mejoramiento de sedes sociales y plazas, buscando que el crecimiento de la comuna llegue efectivamente a cada barrio de Copiapó.



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