Madero Menu

Con mega generadores refuerzan despliegue por amenaza de continuidad eléctrica en Antofagasta y Atacama por lluvias

Comparte esta nota
CGE activó medidas preventivas ante el sistema meteorológico que afecta al norte, con refuerzo de brigadas, equipos de respaldo y especial atención a clientes electrodependientes. La estrategia busca reducir los tiempos de respuesta frente a cortes provocados por lluvias, viento, deslizamientos o dificultades de acceso a la infraestructura eléctrica.

por | Ago 11, 2026 | Agenda

El sistema meteorológico que durante este martes 11 y miércoles 12 de agosto concentra su mayor impacto sobre Antofagasta y Atacama no sólo mantiene movilizados a los organismos de emergencia. Las empresas responsables de servicios básicos también comenzaron a desplegar recursos adicionales, como mega generadores, para evitar que las precipitaciones deriven en interrupciones prolongadas.

Una de las principales estrategias corresponde a CGE, distribuidora que opera en ambas regiones y que reforzó preventivamente sus capacidades técnicas y logísticas ante la posibilidad de daños en postes, líneas, transformadores y otras instalaciones.

A través de sus canales oficiales, la compañía ha mostrado parte del despliegue realizado en el norte, que considera equipos técnicos, vehículos y generación de respaldo, particularmente relevante en sectores donde una eventual interrupción puede extenderse debido a problemas de conectividad vial o condiciones meteorológicas adversas.

Generadores como segunda línea de defensa

Uno de los puntos centrales del plan es disponer de generadores eléctricos de respaldo, una estrategia que CGE ya ha utilizado durante contingencias meteorológicas para mantener suministro temporal en puntos críticos mientras las brigadas reparan las redes.

La medida adquiere especial importancia para los pacientes electrodependientes, quienes necesitan continuidad eléctrica para mantener operativos equipos médicos en sus hogares. En despliegues anteriores en Atacama, CGE ha complementado los generadores con combustible y contacto directo con estos clientes para verificar sus necesidades.

El objetivo es que una falla de la red no signifique necesariamente quedar sin energía durante todo el periodo requerido para reconstruir o reparar la infraestructura afectada.

La estrategia también supone mantener brigadas preparadas para movilizarse a los puntos de falla, aunque uno de los principales problemas durante eventos de esta naturaleza es precisamente el acceso. Cortes de caminos, activación de quebradas, barro o desprendimientos pueden impedir que los equipos lleguen rápidamente hasta postes o líneas dañadas.

Atacama concentra uno de los mayores riesgos

La prevención tiene como telón de fondo un fenómeno meteorológico particularmente relevante para Atacama. La Dirección Meteorológica mantiene condiciones de alta severidad debido a precipitaciones que podrían alcanzar entre 40 y 60 milímetros en sectores precordilleranos, junto con una isoterma cero elevada, escenario que incrementa el riesgo de crecidas, remociones en masa y aluviones.

En Antofagasta, en tanto, las precipitaciones se concentran principalmente en sectores interiores. Para la precordillera occidental se proyectan aproximadamente 5 a 10 milímetros diarios, mientras la pampa podría recibir entre 4 y 8 milímetros, además de nieve y condiciones favorables para tormentas eléctricas en algunos sectores.

Esto convierte la preparación eléctrica en un desafío territorial: no se trata solamente de responder a un eventual corte urbano en Antofagasta o Copiapó, sino de mantener capacidad de reacción en localidades alejadas y zonas donde las rutas pueden quedar temporalmente interrumpidas.

La experiencia de temporales anteriores

La apuesta por adelantarse con generadores y brigadas responde también a la experiencia acumulada en emergencias anteriores. Los sistemas frontales pueden producir simultáneamente fallas eléctricas y dificultades de acceso, alargando los tiempos necesarios para recuperar completamente el servicio.

De hecho, CGE ha utilizado anteriormente una estrategia de entrega y operación de generadores de respaldo en zonas afectadas por temporales, incluyendo apoyo directo a familias y comunidades mientras avanzan las reparaciones de las redes.

Así, frente al nuevo episodio meteorológico, la lógica operacional cambia desde una reacción posterior al corte hacia una preparación anticipada de recursos: reforzar personal, posicionar equipos, mantener generación autónoma disponible y priorizar a usuarios críticos.

Para Antofagasta y Atacama, donde las precipitaciones pueden activar quebradas y cortar rutas en cuestión de horas, esa capacidad de operar incluso con problemas de conectividad será una de las claves para determinar cuánto tiempo puede durar una eventual interrupción del suministro eléctrico.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *