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Antofagasta se convierte en el principal centro de acopio de cigarrillos de contrabando en Chile

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Crecen las incautaciones y expertos advierten necesidad de acelerar la destrucción de mercancía ilegal.

por | Jun 23, 2026 | Sociedad

La Región de Antofagasta se ha transformado en uno de los principales frentes de combate contra el contrabando de cigarrillos en Chile. El aumento sostenido de los decomisos realizados por Aduanas, Carabineros y la Policía de Investigaciones ha llevado a que gran parte de la mercancía ilegal interceptada en la macrozona norte termine almacenada en recintos aduaneros de la región.

Así lo explicó el abogado Rodrigo González, especialista en la materia, quien advirtió que el fenómeno ha crecido de manera significativa durante los últimos años, impulsado por el ingreso de cigarrillos provenientes principalmente desde Paraguay a través de pasos no habilitados de la frontera norte.

Según detalló, la Región de Antofagasta concentra buena parte de las incautaciones que se realizan entre Tarapacá y Antofagasta, debido a su ubicación estratégica y a la presencia de instalaciones aduaneras destinadas al almacenamiento temporal de mercancías decomisadas durante investigaciones penales.

El especialista sostuvo que el problema ya no solo radica en la detección e incautación de los cargamentos, sino también en la acumulación de millones de cajetillas que permanecen durante largos períodos en depósitos fiscales, recintos policiales y bodegas habilitadas para estos fines.

Una industria ilegal que mueve millones

El contrabando de cigarrillos se ha convertido en uno de los negocios ilícitos más rentables del país. De acuerdo con estimaciones conocidas por organismos especializados, Chile deja de recaudar alrededor de 1.100 millones de dólares al año por concepto de evasión tributaria asociada a este mercado ilegal.

La explicación está en la elevada carga tributaria que afecta al producto legal. Según González, cerca del 80% del valor de una cajetilla corresponde a impuestos, situación que permite a las organizaciones criminales ofrecer cigarrillos de contrabando a precios considerablemente más bajos.

A ello se suma que las redes de tráfico han desarrollado sistemas logísticos cada vez más sofisticados para ingresar la mercancía por rutas clandestinas, utilizando camiones, camionetas y diversos medios de transporte que operan entre la frontera y los centros urbanos.

Las cifras de incautación dan cuenta de la magnitud del fenómeno. Durante los últimos años, los organismos fiscalizadores han realizado procedimientos que involucran millones de cajetillas decomisadas en rutas interiores de Antofagasta, Calama, San Pedro de Atacama y María Elena, consolidando a la región como uno de los principales puntos de control del país.

El desafío de destruir más rápido

Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es la diferencia entre el volumen de mercancía que ingresa a custodia del Estado y la capacidad existente para destruirla.

La legislación establece que los cigarrillos de contrabando deben ser eliminados, ya que carecen de autorización sanitaria, trazabilidad y etiquetado exigido para su comercialización en Chile. Sin embargo, el proceso suele ser más lento que el ritmo de las nuevas incautaciones.

“Hoy el flujo de destrucción es mucho más lento que el flujo de ingreso de mercancía decomisada”, explicó González, quien planteó la necesidad de implementar sistemas permanentes de destrucción para evitar la acumulación de productos ilícitos.

El abogado añadió que mantener grandes cantidades de cigarrillos almacenados genera riesgos de seguridad, considerando el alto valor económico de la mercancía y el interés que existe por parte de organizaciones criminales vinculadas al negocio.

Fortalecer controles y coordinación

El especialista valoró el trabajo realizado por la Fiscalía Regional de Antofagasta, Carabineros, Aduanas, la Policía de Investigaciones y el Servicio de Impuestos Internos, destacando que el fortalecimiento de los controles fronterizos ha permitido importantes golpes contra estas redes durante los últimos meses.

Asimismo, señaló que uno de los puntos estratégicos para el combate al contrabando sigue siendo el complejo de control de La Negra, donde convergen distintos organismos fiscalizadores y que podría reforzarse con nuevas tecnologías de inspección y análisis de carga.

Finalmente, González sostuvo que el desafío no es solo de la macrozona norte. A medida que aumentan los controles en las regiones fronterizas del norte, las organizaciones criminales buscan nuevas rutas de ingreso por el centro y sur del país, obligando a mantener una vigilancia permanente en todo el territorio nacional.

“Mientras exista una alta rentabilidad económica detrás del contrabando, las organizaciones seguirán buscando alternativas para ingresar la mercancía. Por eso es fundamental fortalecer la fiscalización, la coordinación institucional y la destrucción oportuna de los productos decomisados”, concluyó.

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