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Ruta secreta de fiestas clandestinas: 2 eventos reunieron a 1.400 personas en Calama y en última decomisaron 5 mil cervezas

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Las fiestas clandestinas persisten desde hace años en la Región de Antofagasta y han ido desplazándose desde playas y espacios urbanos hacia galpones, sectores periféricos y quebradas, dificultando su fiscalización y aumentando los riesgos para sus asistentes.

por | Ago 25, 2026 | Seguridad y Justicia

El procedimiento comenzó cerca de las 04:00 horas de este lunes, cuando un patrullaje de Carabineros de la 1ª Comisaría encontró a numerosas personas en la vía pública. Los asistentes señalaron que salían de una fiesta organizada al interior de un inmueble cercano, lo que motivó la fiscalización del recinto.

En el galpón todavía permanecían alrededor de 700 personas. Carabineros comprobó que el establecimiento operaba sin las autorizaciones correspondientes y dio cuenta de los antecedentes al Juzgado de Policía Local por el funcionamiento de un local clandestino de expendio de bebidas alcohólicas.

Una mujer adulta fue identificada como responsable de la actividad y quedó infraccionada. Además, el personal policial decomisó 5.454 botellas de cerveza, distribuidas en 263 cajas, cuyo volumen obligó a solicitar vehículos municipales para trasladarlas hasta dependencias policiales.

No son episodios aislados

El operativo no representa un episodio aislado. A comienzos de agosto, Carabineros ya había descubierto otra fiesta clandestina con aproximadamente 700 asistentes en un inmueble del sector Camino Ojo de Opache. En aquella oportunidad también se cobraban entradas y una mujer fue identificada como responsable.

Durante esa intervención fueron incautados parlantes, atriles, transformadores, cables y otros equipos de amplificación. Las especies quedaron destinadas a la bodega municipal, mientras los antecedentes fueron remitidos a las autoridades competentes.

Horas antes de ese procedimiento, la policía había fiscalizado un restaurante de calle Cobija, donde se efectuaba un evento masivo sin permisos de la Delegación Presidencial Provincial, el municipio ni Carabineros. También se detectó personal de seguridad privada sin la documentación exigida y equipos de pago electrónico vinculados con otra dirección comercial.

El Juzgado de Policía Local ordenó desalojar el restaurante. La salida de los asistentes se realizó sin incidentes y los organizadores debieron devolver el dinero de las entradas. En total, aquella madrugada los dos eventos irregulares pusieron en riesgo a cerca de 900 personas, según informó Carabineros.

Mega fiestas incluyen venta de entradas

Sumados ambos casos de aproximadamente 700 asistentes, Calama registró en pocas semanas dos fiestas clandestinas que congregaron a unas 1.400 personas. La magnitud de las convocatorias revela una organización que incluye venta de entradas, abastecimiento masivo de alcohol, sistemas de pago, equipos de sonido y difusión previa.

El problema también se ha manifestado en Antofagasta. Durante los últimos años, vecinos y organizaciones han denunciado mediante redes sociales fiestas sin autorización en viviendas, sedes vecinales, terrenos alejados y espacios públicos. En julio de 2026, residentes del sector de la sede del Club Halcón de la Oriente denunciaron eventos con cobro de entradas, consumo de alcohol y música a alto volumen.

Las convocatorias, difundidas muchas veces mediante cuentas de Instagram y mensajería privada, han cambiado de ubicación ante las fiscalizaciones. Consultada la fiscalía por la calidad de delitos de estas instancias, este medio fue informado de que no constituyen delito en sí. Mientras Carabineros, al ser consultados por cifras que demuestren llamados por denuncias de este tipo de fiestas, no entregó respuesta.

Si anteriormente las playas y sectores del borde costero aparecían como puntos frecuentes de reunión, las denuncias también han alcanzado rutas periféricas, terrenos interiores y quebradas, lugares difíciles de controlar y que presentan riesgos por falta de iluminación, vías de evacuación, servicios sanitarios y acceso oportuno de equipos de emergencia.

En tiempos de pandemia, por el año 2021, vecinos ya advertían sobre fiestas y carreras clandestinas en La Rinconada, mientras que en 2024 se denunció una celebración promocionada por Instagram.

El desplazamiento hacia quebradas añade una amenaza particularmente seria en una región expuesta a aluviones y activaciones repentinas de cauces. Más allá de las infracciones por alcoholes y permisos, la presencia de cientos de personas en recintos improvisados plantea interrogantes sobre aforo, seguridad privada, instalaciones eléctricas, incendios, conducción bajo los efectos del alcohol y capacidad de evacuación.

Frente a este último procedimiento en Calama, Carabineros señaló que mantendrá los patrullajes y fiscalizaciones destinados a detectar actividades que funcionen al margen de la normativa.

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