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Ruido, vivienda y costos marcan la otra cara de Antofagasta respecto a la calidad de vida urbana

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El Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) confirma el descenso de Antofagasta a nivel medio bajo en la última década. A los déficits en vivienda, salud y movilidad se suman el aumento de denuncias por ruido y el alza en gastos comunes, configurando un escenario de presión sostenida sobre el bienestar urbano.

por | Abr 30, 2026 | Agenda

La ciudad de Antofagasta registró un retroceso sostenido en el Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU), pasando de un nivel “medio alto” a “medio bajo” entre 2015 y 2025, de acuerdo con el estudio elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción y la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El informe que analiza 99 comunas del país con más de 50 mil habitantes sitúa a la capital regional entre las ciudades que han empeorado su desempeño en la última década, especialmente en dimensiones como vivienda, movilidad y salud.

Brechas estructurales en el territorio

Los resultados más recientes muestran que los principales rezagos en Antofagasta se concentran en conectividad y movilidad, vivienda y entorno, y salud y medioambiente. Estas áreas, además, son las que presentan mayores déficits a nivel nacional, lo que evidencia una problemática estructural que afecta con mayor fuerza a las ciudades intermedias.

El ICVU mide 36 variables agrupadas en seis dimensiones, incluyendo también condiciones laborales, ambiente de negocios y factores socioculturales, con el objetivo de evaluar el acceso real de la población a bienes y servicios urbanos.

Ruido: Un contaminante en aumento

Uno de los factores que incide en la calidad de vida urbana —y que ha ido ganando relevancia— es la contaminación acústica. En Chile, este fenómeno está regulado por la Norma de Emisión de Ruidos Generados por Fuentes Fijas (D.S. N°38/2011 del Ministerio del Medio Ambiente), normativa que actualmente se encuentra en proceso de modernización tras la publicación del D.S. N°14/2024.

Desde la Superintendencia del Medio Ambiente, la superintendenta (s) Claudia Pastore advirtió que el ruido “no es solo una molestia, es un contaminante que impacta directamente en la calidad de vida”, destacando además que las denuncias han aumentado en un 24% a nivel nacional.

En este contexto, Antofagasta figura de manera reiterada entre las comunas con mayor cantidad de denuncias por ruido en el país, junto a Santiago, Concepción, Iquique y Providencia.

Durante 2025, la comuna registró 1.417 denuncias por este motivo, ubicándose entre las más afectadas a nivel nacional. La autoridad ambiental ha planteado que el foco estará puesto en fortalecer la fiscalización —en coordinación con más de 70 municipios— y avanzar hacia una regulación más preventiva.

Costo de vida: presión desde los gastos comunes

A las brechas estructurales y ambientales se suma el aumento en el costo de vida. En el ranking de alzas de gastos comunes entre 2025 y 2026, Antofagasta se ubicó en el séptimo lugar a nivel nacional, con un incremento de 2,03% y un promedio que alcanza los $82.926.

Este indicador, si bien no forma parte directa del ICVU, impacta en la dimensión de vivienda y entorno, al reflejar mayores costos asociados al habitar urbano, especialmente en ciudades con alta demanda inmobiliaria y limitada oferta.

Tendencia nacional y rezago de ciudades intermedias

El retroceso de Antofagasta se enmarca en una tendencia más amplia. El ICVU 2025 muestra que 18 comunas del país disminuyeron su calidad de vida urbana, concentrándose principalmente en ciudades intermedias, donde predominan niveles medio bajo y bajo.

A nivel general, más de la mitad de las comunas presenta desempeños insuficientes en distintas dimensiones, consolidando un escenario de rezago urbano que se ha profundizado en la última década.

Desafíos para la política pública

El deterioro en indicadores clave como movilidad, vivienda, salud y ahora también contaminación acústica y costo de vida, posiciona a Antofagasta como un caso crítico dentro del sistema urbano nacional.

Si bien el ICVU no mide gestión municipal, sí permite identificar brechas estructurales que requieren intervención pública. En ese sentido, los resultados refuerzan la necesidad de políticas focalizadas en planificación urbana, regulación ambiental y acceso equitativo a servicios, en un contexto donde la calidad de vida continúa siendo un desafío pendiente para gran parte del país.

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