Los delincuentes están sofisticando el tradicional “cuento del tío” y ahora recurren a historias vinculadas con accidentes graves, hospitales y supuestas responsabilidades penales para engañar, especialmente, a personas mayores. El último caso quedó al descubierto en la Región de Antofagasta, donde un adulto mayor de 71 años entregó $3.600.000 tras creer que su hijo había protagonizado un grave accidente de tránsito.
La Fiscalía de Antofagasta formalizó a dos hombres y una mujer por el delito de estafa, luego que, presuntamente, ejecutaran un engaño cuidadosamente planificado para aprovechar la angustia de la víctima y apropiarse de su dinero.
Según los antecedentes expuestos en la audiencia, el fraude comenzó el pasado 7 de julio con un llamado telefónico. Los imputados aseguraron al adulto mayor que hablaban desde el Hospital Regional y le informaron que su hijo había atropellado a una mujer embarazada, quien permanecía gravemente herida.
El relato fue escalando en dramatismo. Los estafadores señalaron que el esposo de la supuesta víctima exigía $3.600.000 en efectivo para desistir de presentar acciones legales, generando en el adulto mayor una sensación de urgencia que terminó por convencerlo de entregar el dinero.
Pero el fraude no terminó allí. Horas más tarde, los delincuentes volvieron a comunicarse con la víctima para decirle que el bebé de la mujer había fallecido producto del accidente y que ahora era necesario entregar una nueva suma de dinero para enfrentar las consecuencias judiciales.
Fue en ese momento cuando el adulto mayor decidió contactar directamente a su hijo, descubriendo que nunca había existido el accidente y que todo correspondía a una elaborada estafa telefónica.
La rápida denuncia permitió que Carabineros detuviera a los tres presuntos responsables, quienes posteriormente fueron formalizados por la Fiscalía de Antofagasta como autores del delito de estafa.
Fiscalía advierte
La vocera de la Fiscalía Regional, Tamara Farren Llantén, advirtió que este tipo de delitos continúa afectando principalmente a personas mayores, precisamente porque los delincuentes buscan provocar desesperación antes de que la víctima pueda verificar la información.
“Nuestro llamado es a estar alertas. Los estafadores suelen aprovechar la desesperación de las personas para intentar sacar provecho. Es importante tener presente que las instituciones públicas, los tribunales, los fiscales o los funcionarios de las policías nunca solicitarán transferencias, depósitos en efectivo ni la entrega de dinero o especies a cambio de favores”, recalcó la persecutora.
Los tres imputados quedaron sujetos a las medidas cautelares de arraigo nacional y prohibición de acercarse a la víctima, mientras la investigación se extenderá por un plazo de 100 días.
Cómo reconocer esta modalidad de estafa
Las autoridades llaman a las familias a conversar preventivamente con sus adultos mayores, ya que este tipo de engaños suele seguir un patrón similar:
* Un llamado inesperado informando un accidente grave o una emergencia familiar.
* La supuesta intervención de hospitales, policías, abogados o tribunales.
* La exigencia de entregar dinero de manera inmediata para evitar consecuencias judiciales.
* La presión constante para impedir que la víctima confirme la información con sus familiares.
* Nuevas llamadas aumentando la gravedad de la historia para obtener más dinero.
El principal consejo es cortar la comunicación y contactar directamente al familiar involucrado antes de realizar cualquier pago o entrega de dinero. Ningún hospital, tribunal, fiscalía o institución pública solicita depósitos o pagos en efectivo para resolver procedimientos de esta naturaleza. Para las autoridades, la mejor herramienta para evitar que este nuevo “cuento del tío” siga afectando a adultos mayores es la prevención y la verificación inmediata de la información con la familia.



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