El desierto próximo a San Pedro de Atacama estaba siendo utilizado como guarida y centro de acopio por organizaciones vinculadas al narcotráfico. En una zona altiplánica de difícil acceso, la Fiscalía de Taltal y la Brigada Antinarcóticos de la PDI encontraron 636 kilos de cannabis ocultos en una estructura artesanal construida con piedras.
En el escondite había 20 sacos que contenían aproximadamente 600 paquetes de droga. Según los antecedentes de la investigación, el lugar funcionaba como una bodega temporal antes de que el cargamento fuera trasladado hacia otros puntos de la Región de Antofagasta o del país.
La Fiscalía estimó que la sustancia incautada equivale a cerca de dos millones de dosis que fueron retiradas de circulación.
Una bodega de droga escondida entre las piedras
La jefa de la Brigada Antinarcóticos de Antofagasta, subprefecta Viviana Rodríguez, explicó que el hallazgo se produjo durante distintas diligencias desarrolladas bajo el plan institucional Frontera Interna de San Pedro de Atacama.
“Como resultado de este procedimiento, nuestros oficiales incautaron 600 paquetes de cannabis, con un peso superior a los 636 kilos”, detalló la oficial.
Rodríguez destacó que el operativo da cuenta del trabajo investigativo realizado en sectores fronterizos y áreas de difícil acceso, utilizadas para esconder grandes cantidades de sustancias ilícitas.
Pese a la magnitud del decomiso, hasta ahora no existen personas detenidas. Las diligencias continúan para determinar quiénes dejaron el cargamento en el lugar, su procedencia y cuál era su destino final.
“El desierto no puede ser la despensa del narcotráfico”
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, dimensionó el cargamento señalando que las dos millones de dosis equivaldrían a tres por cada habitante de la región, incluyendo niños, adultos y personas mayores.
“Una región que aspira al Corredor Bioceánico y que lidera la inversión minera nacional no puede permitir que su desierto sea la despensa del narcotráfico continental”, advirtió el persecutor.
Castro Bekios sostuvo que la incautación permitió golpear la logística de las organizaciones criminales antes de que la droga alcanzara sus puntos de distribución.
“Aunque no existan detenidos por ahora, existe un resultado concreto: una enorme cantidad de droga fue sacada de circulación y se evitó que fuera comercializada y consumida, pero además hay un mensaje: el desierto ya no es un lugar seguro para las organizaciones criminales”, aseguró.
Decomisos regionales alcanzan cifras récord
El procedimiento ocurre en medio de un fuerte aumento de las incautaciones en la Región de Antofagasta. Hasta el 6 de septiembre de 2026 se habían decomisado 56,9 toneladas de distintas drogas, superando en 18 toneladas las 38,9 registradas durante todo 2025.
El promedio regional alcanza los 228,5 kilos incautados diariamente, prácticamente el doble de los registros históricos. Las autoridades han observado una marcada presencia de marihuana y una creciente irrupción de ketamina.
El fiscal regional llamó a no minimizar ni normalizar el consumo de cannabis, debido a su eventual relación con el inicio del consumo de sustancias más duras y con el desarrollo de enfermedades mentales.
El hallazgo vuelve a poner la atención sobre el uso de las zonas desérticas y fronterizas de San Pedro de Atacama como escondites logísticos del narcotráfico: amplios territorios, rutas secundarias y sectores aislados donde las organizaciones intentan guardar sus cargamentos antes de internarlos hacia las ciudades.



0 comentarios