La energía solar fotovoltaica continúa consolidándose como uno de los pilares de la transición energética global. Según el más reciente informe Snapshot of Global PV Markets elaborado por el Programa de Sistemas de Energía Fotovoltaica de la Agencia Internacional de Energía (AIE-PVPS), la capacidad instalada mundial alcanzó cerca de 2.974 GW a finales de 2025, acercándose rápidamente a la barrera de los 3 teravatios.
El sector incorporó aproximadamente 698 GW de nueva capacidad durante el año, una cifra que mantiene a la energía solar como la tecnología renovable de mayor expansión en el planeta. Sin embargo, el informe advierte que el mercado está entrando en una nueva etapa: el reto ya no es únicamente instalar más paneles solares, sino lograr integrar esa energía de manera eficiente y estable en las redes eléctricas.
Durante más de cuatro décadas, la industria necesitó tiempo para alcanzar su primer teravatio instalado. Ahora, en menos de tres años, prácticamente triplicó esa cifra, reflejando la velocidad que ha adquirido el despliegue fotovoltaico a nivel internacional.
China mantiene el liderazgo global en energía solar
China volvió a posicionarse como el principal motor del crecimiento solar mundial. El gigante asiático concentró cerca del 60 % de toda la nueva capacidad instalada en 2025, sumando alrededor de 415 GW.
La magnitud del mercado chino es tal que sus instalaciones anuales superan el tamaño completo del mercado mundial registrado apenas unos años atrás.
Por detrás se ubicó la Unión Europea con 66 GW, seguida por India, que alcanzó 56 GW impulsada por proyectos utility scale y políticas de apoyo al autoconsumo. Estados Unidos, en tanto, descendió al cuarto lugar con 43 GW, afectado por mayores costos de infraestructura, dificultades de conexión a la red y un escenario político más incierto.
El reporte también destaca una creciente diversificación del mercado. Un total de 39 países superaron el gigavatio de nuevas instalaciones durante el año, evidenciando que la expansión solar ya no depende exclusivamente de unas pocas economías.
Arabia Saudita ingresó por primera vez al top ten mundial gracias a megaproyectos solares, mientras que Pakistán mantuvo un crecimiento acelerado principalmente mediante instalaciones distribuidas apoyadas en módulos importados de bajo costo.
Nuevas políticas y mayor protagonismo del almacenamiento
La transición hacia sistemas energéticos más flexibles ya está impulsando cambios regulatorios en distintos mercados.
India comenzó a exigir almacenamiento asociado en nuevas licitaciones solares de gran escala, mientras que China endureció requisitos para proyectos fotovoltaicos distribuidos, incorporando criterios de monitoreo y control en tiempo real.
En Europa también aparecen nuevas medidas orientadas a estabilizar las redes. Austria, por ejemplo, eliminó ciertos cargos al almacenamiento energético cuando este contribuye a la estabilidad del sistema eléctrico.
Paralelamente, los acuerdos de compra de energía renovable (PPA) están evolucionando hacia contratos más complejos, donde la flexibilidad y la capacidad de gestionar variaciones de generación adquieren un rol cada vez más importante.
Grandes empresas tecnológicas, industrias y centros de datos continúan liderando la contratación de energía solar a largo plazo, consolidando a la fotovoltaica como una herramienta estratégica para descarbonización y estabilidad de costos.
Pese a los desafíos técnicos y regulatorios, la energía fotovoltaica sigue consolidándose como la principal fuente de expansión renovable a nivel mundial y como uno de los ejes centrales de la transición energética global.



0 comentarios