Madero Menu

Antofagasta y Coquimbo disparan su inversión en 2025, mientras Atacama avanza a otro ritmo

Comparte esta nota
Antofagasta aumentó 25,3% su inversión fija en 2025 y Coquimbo 16,7%, impulsadas por proyectos mineros y energéticos. Atacama creció 4,5%, afectada por el término de algunas iniciativas mineras.

De acuerdo con las nuevas estadísticas regionales del Banco Central, recogidas y analizadas por Revista Digital Minera REDIMIN, la Formación Bruta de Capital Fijo creció 25,3% en Antofagasta, 16,7% en Coquimbo y 4,5% en Atacama durante 2025. Los datos permiten observar por primera vez, de manera comparable, cómo evolucionó la inversión fija en cada región entre 2013 y 2025 y qué ocurrió con sus dos principales componentes: maquinaria y equipos, y construcción y otras obras.

En el caso del norte, las cifras muestran que el ciclo de grandes proyectos mineros y energéticos continúa teniendo un peso importante, aunque con diferencias entre regiones dependiendo de la etapa en que se encuentran sus principales iniciativas.

Antofagasta registra uno de los mayores saltos

La Región de Antofagasta fue la que mostró el mayor crecimiento de las tres durante 2025. La Formación Bruta de Capital Fijo aumentó 25,3% en términos reales respecto del año anterior.

El principal impulso estuvo en maquinaria y equipos, particularmente por la adquisición de equipamiento eléctrico y electrónico destinado a proyectos energéticos.

A esto se sumó el crecimiento de construcción y otras obras, donde tuvieron relevancia las obras de ingeniería asociadas a iniciativas mineras.

El resultado refleja el momento de inversión que atraviesa la región, donde coinciden proyectos vinculados al cobre, generación eléctrica, almacenamiento de energía e infraestructura asociada a la actividad productiva.

A precios corrientes, la FBCF de Antofagasta alcanzó aproximadamente $14,79 billones durante 2025, frente a los $11,42 billones registrados en 2024.

Al observar la serie en volumen encadenado —que permite comparar el crecimiento descontando los efectos de los precios—, la inversión pasó desde aproximadamente $7,56 billones en 2024 a $9,47 billones en 2025.

Coquimbo también acelera con la minería

En la Región de Coquimbo, el aumento fue de 16,7% durante 2025, nuevamente con la actividad minera como uno de los principales factores detrás del resultado.

El mayor aporte provino de maquinaria y equipos, especialmente por la adquisición de maquinaria industrial relacionada con proyectos mineros.

La construcción y otras obras también mostró un comportamiento positivo, impulsada principalmente por obras de ingeniería vinculadas al desarrollo de la minería.

En términos nominales, la inversión fija de Coquimbo llegó a aproximadamente $3,55 billones en 2025, por encima de los $2,89 billones del año anterior.

En volumen encadenado, pasó de unos $1,92 billones en 2024 a $2,24 billones en 2025.

El comportamiento de la región muestra cómo un ciclo de inversión minera puede impactar simultáneamente la compra de equipamiento y la ejecución de infraestructura.

Atacama crece, pero el término de proyectos pesa

El escenario fue diferente en Atacama. La región registró un crecimiento de 4,5% en su inversión fija durante 2025, bastante menor que los aumentos observados en Antofagasta y Coquimbo.

El principal aporte provino de maquinaria y equipos, donde destacaron las compras de material de transporte y de equipamiento eléctrico y electrónico.

Sin embargo, este crecimiento fue parcialmente compensado por una caída en construcción y otras obras, asociada al término de proyectos mineros.

La cifra permite observar un fenómeno habitual en regiones donde se concentran grandes iniciativas productivas: la inversión no necesariamente desaparece cuando una obra llega a su fin, sino que puede cambiar de composición.

Mientras durante la etapa de construcción los desembolsos se concentran en infraestructura y obras de ingeniería, posteriormente pueden aumentar las compras de maquinaria y equipamiento necesarios para la operación.

Tres regiones, tres momentos del ciclo de inversión

Las cifras de 2025 muestran así tres comportamientos distintos dentro del norte.

Antofagasta registró el mayor salto, con un crecimiento de 25,3% marcado por inversiones energéticas y mineras. Coquimbo avanzó 16,7%, también con una fuerte incidencia de proyectos asociados a la minería. Atacama, en tanto, creció 4,5%, pero enfrentó una disminución en construcción y obras debido al término de algunas iniciativas mineras.

La diferencia es relevante porque la FBCF no mide solamente cuánto se invierte, sino también en qué tipo de activos se concentra esa inversión y cómo cambia a medida que avanzan los proyectos.

La nueva serie del Banco Central permite seguir justamente esa evolución y observar si el aumento de inversión responde a nuevas construcciones, compra de equipos o a la ejecución de obras de ingeniería.

Los antecedentes publicados corresponden a cifras preliminares para 2025 y están sujetos a las revisiones habituales de las Cuentas Nacionales.

Para el norte, la primera fotografía deja una señal clara: el ciclo de inversión continúa activo, pero no avanza al mismo ritmo en Antofagasta, Atacama y Coquimbo. Mientras algunas regiones están entrando con fuerza en nuevas etapas de inversión minera y energética, otras comienzan a enfrentar el efecto estadístico y económico del cierre de grandes proyectos.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *