Las autoridades de la Región de Coquimbo han elevado al máximo las alertas y los preparativos logísticos ante la inminente llegada de un sistema frontal que promete golpear con inusitada fuerza a la zona centro-norte del país durante los próximos días. El gobernador regional, Cristóbal Juliá, quien además es meteorólogo de profesión, encendió las alarmas preventivas al advertir que este fenómeno pluviométrico podría inscribirse como uno de los eventos meteorológicos más significativos y extremos registrados en la región en lo que va del siglo, debido al masivo volumen de precipitaciones proyectado por los modelos climáticos internacionales y locales.
En una extensa entrevista concedida a Radio Madero, la máxima autoridad regional explicó detalladamente la magnitud de lo que se avecina. “Estamos hablando de un escenario excepcional. En términos estadísticos, en tan solo tres días podría caer lo que normalmente llueve en tres años en nuestra zona. Es muchísima agua concentrada en un período muy corto, y por eso todas las autoridades e instituciones del Estado estamos trabajando de manera coordinada para evitar que esta bendición climática se transforme en un desastre urbano”, afirmó categóricamente Juliá.
La dualidad del temporal: Alivio agrícola y riesgo de inundaciones
Si bien el sistema frontal genera una natural y justificada preocupación por sus posibles efectos destructivos en la infraestructura pública y las viviendas más precarias, el gobernador destacó que este evento representa, al mismo tiempo, una oportunidad de oro para mitigar la profunda y prolongada crisis hídrica que ha asfixiado al norte chico durante la última década.
“Para el mundo agrícola y nuestros crianceros, este es, irónicamente, un frente de buen tiempo. Va a alimentar todo el sistema hidrológico, las cuencas y los embalses que hoy están críticamente dañados por la escasez de lluvias. Tiene un sabor de dulce y de agraz, porque lamentablemente algunas personas en la ciudad podrían verse afectadas por anegamientos, pero a nivel macro, aportará decididamente a recuperar nuestras mermadas reservas de agua superficiales y subterráneas”, analizó la autoridad regional.
Cronología de las precipitaciones: ¿Cuándo y cómo lloverá?
El desglose técnico entregado por el gobernador Juliá marca un calendario crítico para los equipos de emergencia. Según los pronósticos, el sistema comenzará a manifestarse con precipitaciones de carácter débil durante el transcurso de la jornada del miércoles. Sin embargo, el «evento principal» y más severo se desarrollará ininterrumpidamente entre la noche del jueves y el domingo.
El día viernes se perfila como la jornada más compleja y de mayor riesgo, con pulsos de lluvia intensa que pondrán a prueba los sistemas de alcantarillado y la absorción de los suelos. Posteriormente, se espera una disminución temporal y parcial durante el sábado, para luego dar paso a una nueva y fuerte intensificación de las precipitaciones durante la madrugada y el transcurso del domingo.
Coordinación regional y un mensaje directo a la prudencia ciudadana
Ante este desafiante escenario, Juliá informó que el aparato estatal ya se encuentra plenamente operativo. Se concretó la sesión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) a nivel regional, instancia encabezada por la Delegación Presidencial y que contó con la participación de todas las seremías, Fuerzas Armadas y organismos de emergencia. Asimismo, se mantiene una línea directa y permanente con los 15 municipios de la región. “Como Gobierno Regional estamos con total disponibilidad administrativa para liberar rápidamente recursos destinados al arriendo de motobombas, maquinaria pesada, grupos electrógenos y todo el equipamiento que sea necesario para ir en ayuda de los afectados”, garantizó el gobernador.
No obstante, el éxito de la estrategia preventiva dependerá también del comportamiento de la población. La autoridad fue enfática en solicitar a la ciudadanía evitar cualquier desplazamiento innecesario. “El personal de Bomberos y Carabineros debe estar 100% enfocado en atender a las personas cuya vida o vivienda realmente esté en riesgo, y no gastando recursos en rescatar vehículos que quedaron atrapados simplemente porque alguien decidió salir a curiosear o recorrer sectores inundados de forma imprudente”, sentenció, recomendando además a las familias mantener radios a pilas, linternas y seguir exclusivamente la información de los canales oficiales.
Finalmente, el gobernador extendió una alerta de solidaridad y precaución hacia la vecina Región de Atacama. “Quiero enviar un saludo a la gente de Copiapó y decirles que estén muy atentos. Allá podrían caer cerca de 30 milímetros de lluvia, una cantidad importantísima para una zona de suelo desértico que no está acostumbrada a este tipo de eventos pluviométricos”, concluyó, remarcando que el monitoreo será de 24 horas hasta que el frente abandone el país.



0 comentarios