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El tomate se encarece en el norte: ¿Por qué Antofagasta, Atacama y Coquimbo pagan más por los alimentos que el resto del país?

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El alza del tomate golpea al norte: costos logísticos, menor producción local y dependencia externa encarecen alimentos en Antofagasta, Atacama y Coquimbo.

por | May 3, 2026 | Agenda

En las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, el aumento de precios en alimentos frescos, especialmente el tomate, ha sido más pronunciado que en la zona central durante 2025 y 2026.

Esta situación responde a factores estructurales como la dependencia de productos provenientes de otras regiones, mayores costos logísticos y condiciones climáticas que limitan la producción local.

En ferias libres del norte, el tomate ha registrado incrementos relevantes, reflejando una presión sostenida sobre los precios de alimentos básicos.

Costos de producción en aumento

Aunque existen zonas agrícolas en valles como Copiapó y Elqui, la producción en el norte enfrenta mayores dificultades. El alza en fertilizantes, semillas y agroquímicos importados ha impactado directamente en los costos.

Desde la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias han advertido que los insumos agrícolas han presentado incrementos sostenidos en los últimos años, una situación que afecta con mayor fuerza a regiones con condiciones más exigentes para la producción.

A esto se suma el mayor gasto en energía asociado al riego tecnificado, necesario en territorios con escasez hídrica.

El peso del transporte en el precio final

El transporte es un factor clave en el valor del tomate en el norte. Gran parte del abastecimiento proviene desde la zona central, incluyendo regiones como Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins.

Las largas distancias de traslado, que pueden superar los 800 a 1.300 kilómetros, elevan los costos logísticos. A esto se suma el impacto del precio de los combustibles.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas, el transporte ha incidido de forma relevante en la variación de precios de alimentos en regiones extremas, lo que se refleja en el costo final para los consumidores.

Sequía prolongada y menor disponibilidad de agua

La crisis hídrica es otro elemento determinante. La Región de Coquimbo acumula más de una década de sequía, mientras que en Atacama la disponibilidad de agua depende de deshielos y acuíferos limitados. En Antofagasta, las condiciones desérticas restringen fuertemente la agricultura.

Desde la Comisión Nacional de Riego se ha señalado que la escasez hídrica impacta directamente en la producción agrícola, reduciendo la superficie cultivada y elevando los costos asociados al uso eficiente del agua.

Variación estacional y volatilidad de precios

El tomate presenta una alta variación estacional, fenómeno que se intensifica en el norte. Cuando disminuye la producción local, aumenta la dependencia de otras regiones, generando alzas más bruscas en ciertos periodos del año.

Esto se traduce en una mayor volatilidad de precios en ciudades como La Serena o Copiapó, especialmente en meses de menor oferta.

Una cadena de suministro más vulnerable

La cadena agroalimentaria en el norte presenta vulnerabilidades, como una menor diversificación de proveedores y alta dependencia de rutas de abastecimiento.

Esto implica que eventos como cortes de ruta, alzas de combustibles o interrupciones logísticas pueden impactar rápidamente en los precios.

Impacto en los hogares

El alza en alimentos frescos afecta con mayor intensidad a los hogares del norte, donde una mayor proporción del ingreso se destina a la compra de alimentos. Además, el acceso a alternativas más económicas es más limitado, lo que amplía la diferencia de precios respecto a la zona central.

En periodos críticos, el kilo de tomate puede alcanzar valores significativamente más altos que en Santiago.

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