Una intensa búsqueda mantienen Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) para localizar a un joven condenado por homicidio calificado que escapó mientras participaba de una salida autorizada desde el Centro de Internación Provisoria en Régimen Cerrado (IP-IRC) de Copiapó.
Durante este sábado 5 de septiembre, personal de la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos y Personas (SEBV) de Carabineros difundió públicamente su identidad y fotografía con el objetivo de obtener información que permita establecer su paradero.
Se trata de Néstor Jair Quiñones Hernández, de 21 años, ciudadano colombiano que fue condenado cuando era menor de edad a 10 años de internación en régimen cerrado por homicidio calificado.
Su fuga ha abierto una serie de interrogantes respecto de las condiciones bajo las cuales se autorizó su salida, considerando que inicialmente se había contemplado la presencia de Gendarmería, medida que posteriormente fue modificada por una resolución judicial.
Una salida vinculada al bautizo de su hijo
De acuerdo con antecedentes obtenidos por la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, que accedió a documentación relacionada con el caso, el 25 de agosto la dirección subrogante del recinto informó al tribunal que había autorizado al joven para participar en tres charlas preparatorias para el bautizo de su hijo, programadas para los días 2, 3 y 4 de septiembre en la Catedral de Copiapó.
También se había autorizado su participación en la ceremonia religiosa, fijada inicialmente para este sábado 5 de septiembre.
La autorización administrativa contemplaba que las salidas se realizaran bajo vigilancia y custodia de funcionarios de Gendarmería. Sin embargo, posteriormente la defensa presentó una cautela de garantías solicitando modificar la forma en que debía ejecutarse el permiso.
Según la documentación revisada por Radio Bío Bío, la solicitud buscaba que el condenado fuera acompañado exclusivamente por gestores de caso o profesionales del centro, sin presencia de funcionarios de Gendarmería y sin esposas, grilletes u otros elementos de sujeción.
Tribunal modificó las condiciones de custodia
El 26 de agosto, el juez del Juzgado de Garantía de Copiapó Víctor Manuel Santana Escobar acogió la solicitud presentada por la defensa.
La resolución estableció que las salidas debían realizarse acompañado por gestores de caso o profesionales de intervención directa del centro, pero sin custodia de Gendarmería.
Entre los fundamentos considerados por el tribunal estuvieron el interés superior del hijo del condenado, el fortalecimiento del vínculo paterno-filial, la finalidad socioeducativa de la sanción y el derecho a recibir un trato digno, según los antecedentes obtenidos por la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.
El mismo medio reveló que no era la primera vez que se autorizaba una salida bajo condiciones similares. Una resolución anterior, correspondiente al 12 de junio, ya había permitido que el joven saliera acompañado por gestores de caso, pero sin funcionarios de Gendarmería ni elementos de sujeción.
Durante una de las actividades autorizadas en septiembre, el condenado logró evadir la supervisión de sus acompañantes y escapar, activándose posteriormente las diligencias para localizarlo.
Fiscalía: autorización se realizó sin audiencia previa
Tras conocerse la fuga, la Fiscalía Regional de Atacama precisó que la salida había sido autorizada por el Juzgado de Garantía de Copiapó a petición de la defensa.
El Ministerio Público agregó un antecedente relevante: la decisión se adoptó sin realizar una audiencia previa en la que Fiscalía pudiera intervenir.
“La salida del condenado fue autorizada por el Juzgado de Garantía de Copiapó, a petición de su defensa y sin la realización de una audiencia previa en que pudiera intervenir el Ministerio Público”, indicó Fiscalía en su declaración difundida tras conocerse el caso.
Luego de confirmarse la fuga, el organismo persecutor solicitó la respectiva orden de detención e instruyó diligencias a Carabineros y la PDI, extendiendo la búsqueda dentro y fuera de la Región de Atacama.
Además, Fiscalía adoptó medidas de protección para las víctimas y testigos vinculados al homicidio por el cual fue condenado.
Investigan si terceros facilitaron la fuga
Paralelamente a la búsqueda, el Ministerio Público abrió una investigación destinada a establecer cómo se produjo la evasión y si existió participación o facilitación de terceras personas.
Las diligencias deberán reconstruir las circunstancias en que se desarrolló la salida, las medidas de supervisión que existían al momento del escape y las eventuales responsabilidades penales que pudieran derivarse de los hechos.
El caso también provocó acciones dentro del sistema judicial. La Corte de Apelaciones de Copiapó solicitó un informe al juez que autorizó la salida, con el objetivo de conocer los antecedentes considerados y los fundamentos de la resolución.
En tanto, el Juzgado de Garantía de Copiapó despachó durante la tarde del jueves 3 de septiembre una orden de detención para que ambas policías desarrollaran las diligencias destinadas a ubicar al prófugo.
Carabineros difunde su identidad
Con la búsqueda aún en desarrollo, este sábado Carabineros decidió difundir públicamente la identidad y fotografía de Néstor Jair Quiñones Hernández.
De acuerdo con los antecedentes entregados por la institución y recogidos por La Tercera, el joven tiene 21 años y permanece prófugo mientras continúan las diligencias de la SEBV y otras unidades policiales para establecer su ubicación.
El caso ha generado cuestionamientos respecto de las condiciones bajo las cuales pueden desarrollarse este tipo de salidas y el nivel de seguridad requerido cuando se trata de personas que cumplen condenas en régimen cerrado.
Mientras las policías mantienen su búsqueda, Fiscalía continúa investigando las circunstancias de la fuga y la Corte de Apelaciones espera el informe solicitado al magistrado que autorizó la salida, antecedentes que podrían permitir esclarecer cómo un condenado a 10 años por homicidio calificado logró escapar durante una actividad autorizada fuera del recinto.



Lo malo, al juez nadie lo sanciona, seguro lo premien con un cargo más alto, por hacer estupideces.