Una investigación conjunta de la Fiscalía SAC y Carabineros del OS7 de la Prefectura de El Loa permitió incautar 737 kilos 300 gramos de marihuana que permanecían almacenados dentro de una vivienda de Calama.
De acuerdo con los antecedentes entregados por las autoridades, el cargamento habría sido internado desde Bolivia con destino a la provincia de El Loa. La droga fue avaluada en más de $1.400 millones.
Durante el operativo fue detenido un ciudadano colombiano de 28 años, quien se encontraba en situación migratoria irregular.
La investigación comenzó el 29 de agosto, después de que el OS7 obtuviera información sobre el ingreso al país de una importante remesa de droga procedente de Bolivia.
A partir de esos antecedentes y en coordinación con el Ministerio Público, Carabineros desplegó técnicas especiales de investigación y medios tecnológicos que permitieron seguir el desplazamiento de la carga e identificar el inmueble donde habría sido almacenada.
Droga estaba acopiada dentro de la ciudad
Durante el domingo, funcionarios del OS7 y del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), respaldados por una orden judicial, ingresaron al domicilio investigado.
En el interior encontraron una gran cantidad de paquetes con marihuana elaborada, cuyo pesaje alcanzó los 737 kilos 300 gramos, además de otras especies asociadas al ilícito.
El jefe de la Zona de Carabineros de Antofagasta, general Cristian Montre Soto, destacó que el procedimiento fue resultado de un trabajo investigativo desarrollado antes de concretarse la detención.
“Más de 737 kilos de droga no llegaron a las calles porque Carabineros se anticipó al tráfico mediante investigación, inteligencia policial y trabajo especializado. Nuestro objetivo es precisamente ese: detectar estas operaciones, intervenirlas oportunamente y evitar que esta droga llegue a ser distribuida en nuestra región o en otros puntos del país”, señaló.
El imputado fue formalizado por la Fiscalía SAC por el delito de tráfico de drogas. El tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva, al considerar que su libertad representa un peligro para la seguridad de la sociedad, y estableció un plazo de investigación de 90 días.
De la frontera a los acopios urbanos
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, sostuvo que el hallazgo representa un avance en la estrategia aplicada contra el narcotráfico en la región.
Según explicó, el trabajo comenzó como un “tapón” para impedir el ingreso de drogas por la frontera, pero ha evolucionado hacia un “nodo de control”, capaz de detectar distintas etapas de la cadena logística utilizada por las organizaciones criminales.
“Hemos desarrollado la capacidad de visualizar y controlar los distintos componentes de la logística del tráfico de drogas en la región y eso es lo que ha permitido tener estos resultados”, afirmó.
El persecutor explicó que las incautaciones ya no se concentran únicamente en la frontera o en pasos no habilitados, sino que también se están realizando en rutas formales e informales y dentro de las ciudades.
“Ya no solo estamos incautando en frontera y en los pasos no habilitados, estamos incautando en distintas rutas, tanto formales como informales, dentro de la región, e incluso estamos descubriendo los acopios en las ciudades, que es una etapa mucho más avanzada de la estrategia”, manifestó.
Castro Bekios detalló que anteriormente estos lugares de almacenamiento eran detectados principalmente en sectores del desierto, lo que se relacionaba con la entrega de la droga a los distribuidores.
Ahora, agregó, las investigaciones están permitiendo identificar los centros de acopio dentro del radio urbano, aumentando la presión sobre las organizaciones criminales antes de que las sustancias sean divididas y distribuidas.
Incautaciones aumentaron 143% durante 2026
Según los antecedentes entregados por la Fiscalía Regional, durante 2026 se han incautado 55,9 toneladas de drogas en la Región de Antofagasta, cifra que representa un aumento de 143% respecto de todo 2025.
Además, desde octubre de 2023, los procedimientos desarrollados en la región acumulan 121 toneladas de sustancias ilícitas decomisadas, registro que el Ministerio Público calificó como histórico.
Castro Bekios atribuyó estos resultados al trabajo coordinado entre Fiscalía, Carabineros, otras policías, Aduanas y distintos organismos públicos, mediante labores de inteligencia, seguimiento y trazabilidad.
En esta línea, sostuvo que Antofagasta no debe ser considerada únicamente como una puerta de entrada para el crimen organizado, sino como una región donde distintas instituciones han concentrado sus esfuerzos para controlar y perseguir sus operaciones.
Por su parte, el general Montre advirtió que impedir la llegada de droga a los sectores poblados también permite prevenir otros hechos delictuales asociados a la actividad de las organizaciones criminales.
“Detectar la droga es evitar secuestros, es evitar homicidios y otros delitos muy graves”, enfatizó.



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