Con una alta participación de estudiantes provenientes de distintos puntos de la región, el Museo Regional de Atacama dio inicio oficialmente a una nueva versión de la Academia Juvenil de Ciencias, iniciativa que busca despertar el interés por la investigación científica y el patrimonio entre adolescentes de 12 a 18 años.
Luego de una exitosa convocatoria, el programa comenzó su ciclo 2026 con el primero de doce encuentros presenciales que se desarrollarán entre junio y noviembre, ofreciendo un espacio de aprendizaje donde los participantes podrán conocer directamente el trabajo desarrollado por especialistas en distintas disciplinas científicas.
La academia se ha consolidado como una propuesta educativa que vincula el conocimiento científico con la historia y el patrimonio regional, fortaleciendo el aprendizaje fuera del aula.
La arqueología abrió el ciclo formativo
El primer módulo estuvo dedicado a la arqueología, disciplina que permitió a las y los jóvenes conocer cómo los investigadores reconstruyen la historia de las antiguas comunidades que habitaron la Región de Atacama.
La jornada fue dirigida por el arqueólogo Sebastián Barraza, quien presentó los principios básicos de esta ciencia utilizando las colecciones patrimoniales del museo como herramienta de aprendizaje.
Durante la actividad, los participantes recorrieron los laboratorios, depósitos y áreas de conservación del museo, donde observaron piezas arqueológicas, conocieron instrumentos especializados y aprendieron las metodologías empleadas para el estudio de los vestigios materiales.
La experiencia permitió comprender cómo los objetos encontrados en excavaciones aportan información fundamental para reconstruir los modos de vida, costumbres y procesos históricos de los antiguos habitantes del territorio.
Como parte del primer encuentro, los asistentes participaron en la charla «Atacama antes del Tawantinsuyu», instancia que profundizó en los procesos históricos que vivieron las sociedades asentadas en el valle de Copiapó antes de la llegada del Imperio Inca.
La exposición permitió conocer las transformaciones sociales, económicas y culturales que marcaron el desarrollo de las comunidades prehispánicas, destacando la riqueza del patrimonio arqueológico existente en la región.
Con ello, la academia busca que los jóvenes comprendan que la ciencia no solo se desarrolla en laboratorios, sino también mediante el estudio del territorio y la conservación del patrimonio cultural.
Formación científica para nuevas generaciones
La directora del Museo Regional de Atacama, Romina Figueroa Berríos, destacó que la academia constituye una oportunidad única para acercar a las juventudes al conocimiento científico mediante experiencias prácticas.
La autoridad explicó que el programa busca fortalecer la curiosidad, la capacidad de observación y el pensamiento crítico, permitiendo que los participantes interactúen directamente con investigadores y profesionales que trabajan permanentemente en el estudio del patrimonio regional.
Asimismo, señaló que esta experiencia pretende despertar nuevas vocaciones científicas y fortalecer el vínculo entre las nuevas generaciones, la cultura y el conocimiento.
El seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Fernando Flores Fredes, valoró el impacto educativo de la iniciativa, indicando que el acceso al conocimiento científico debe formar parte de las oportunidades disponibles para todas las juventudes de la región.
Destacó que la academia permite conocer de primera fuente el trabajo que realizan arqueólogos, paleontólogos y biólogos, además de valorar la riqueza natural y cultural que posee Atacama.
La autoridad agregó que este tipo de programas contribuye a democratizar el acceso al patrimonio y fortalecer la educación no formal mediante actividades participativas y experiencias significativas.
Doce encuentros para fortalecer el pensamiento crítico
La Academia Juvenil de Ciencias contempla un total de 12 encuentros presenciales, donde los participantes abordarán contenidos relacionados con arqueología, paleontología y biología, siempre mediante metodologías prácticas y participativas.
El programa también busca fomentar habilidades como el pensamiento crítico, la observación científica, el trabajo colaborativo y la divulgación del conocimiento, transformando al Museo Regional de Atacama en un espacio permanente de encuentro entre la investigación especializada y la comunidad.
Con esta iniciativa, el recinto patrimonial reafirma su compromiso con la formación de nuevas generaciones interesadas en la ciencia, contribuyendo al fortalecimiento de la educación, la cultura y el conocimiento en la Región de Atacama.



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