CÓMO HUBIESE SIDO EL ESTALLIDO DE HIROSHIMA Y DE BEIRUT EN CHILE

Este mes se cumplen 75 años del lanzamiento de la primera arma nuclear usada en un conflicto bélico. Se trata de Little Boy, bomba de uranio-235 que el 6 de agosto de 1945 a las 8:15 de la mañana fue dejada caer por el Enola Gay sobre Hiroshima, y en uno s 55 segundos después, a 600 metros de altura, estalló y generó una explosión de 15 kilotones.  Las consecuencias inmediatas a la detonación dejaron aproximadamente 70 mil muertos y efectos posteriores por la radiación habrían provocado más de 200.00 mil muertes en los años venideros.

¿Qué habría pasado si Little Boy hubiese explotado en el centro de Santiago?

 

 

Si simulamos los efectos con epicentro en la estatua de Baquedano, la bola de fuego habría tenido un radio de unos 180 metros (Ver Leyenda, Rango 1), donde prácticamente todo en su interior se habría sido desintegrado, es decir que edificaciones como la Torre Movistar, la facultad de derecho de la universidad de Chile, el puente Pío nono, y todo dentro de ese radio simplemente se esfumaría, con una letalidad del 100%. Luego, a 340 metros (Rango 2), los daños serían catastróficos, edificios de hormigón quedarían con daño irreparable y las muertes serían casi totales.

Una persona que haya sobrevivido al impacto inicial y haya estado a unos 1200 (Rango 3) metros del epicentro, en el cuadrante que va desde el cerro Santa Lucia al metro Salvador y entre la virgen del San Cristóbal y Santa Isabel, recibiría una dosis de radiación ionizante de unos 500 rem, lo cual le garantizaría una muerte por cáncer.

A 1700 metros (rango 4) la mayoría de los edificios residenciales colapsarían, generando decenas de muertos y lesionados, posiblemente se desencadenarían incendios que dadas las condiciones no se podrían atender.

Dentro de un radio de 2 kilómetros (Rango 5) los sobrevivientes sufrirían de quemaduras de 3 grados que al penetrar las capas de la piel y quemar los nervios, serían indoloras. En los limites de este rango se encuentran el Palacio de la Moneda, Cerro blanco, el metro Manuel Montt y la estación Irarrázabal.

Posterior a esa distancia y hasta unos 4 kilómetros y medios, la onda expansiva rompería las ventanas pudiendo causar lesiones a quienes inicialmente se acercaron a ver el destello de la explosión.  Estos serían unos 64 kilómetros cuadrados que abarcaría desde Avenida Dorsal al norte, barrio Franklin al sur, la Quinta Normal al oeste y Alcántara al este. Quedando dentro de su impacto, el Costanera Center y el Estadio Nacional

Si pensamos en la reciente explosión del Puerto de Beirut, según estimaciones, esta habría alcanzado un impacto cercano a 3 kilotones, pero debido a su naturaleza, ninguno de los efectos tendría relación con la radiación, por lo que los daños están en directa relación solo con la magnitud de la explosión.

De esta forma, el dalo más grande habría estado en un radio de 120 metros (Rango 1), donde toda infraestructura en su interior habría quedado con daños catastróficos. A 300 metros (Rango 2) el daño aún sería considerable y seguramente habría que demoler los edificios que queden en pie.

La zona a 600 metros (Rango 3), lugares como el Barrio Lastarria, Pío nono y parte de Vicuña Mackenna habrían quedado con daño moderado, pero dada la antigüedad de la construcción de esta parte ciudad, serían varias las edificaciones en el suelo y el riesgo de incendio sería alto.

A un kilómetro aproximadamente (Rango 5) el daño aún sería fácilmente visible en las construcciones, abundarían los ventanales rotos por la onda expansiva y el mobiliario público destruido. Esto se extendería en menor magnitud hasta unos 2 kilómetros del epicentro, pero tal como se vio en Beirut, la onda expansiva podría haberse sentido hasta a 10 kilómetros a la redonda.

Teniendo estos datos presentes, no nos podemos dejar de preguntar cual sería el impacto de la bomba nuclear más potente probada por el hombre. Esta se trata de la Tsar, probada por la Unión Soviética con una magnitud de 50 megatones.

Aquí el desastre humano sería mayor a cualquier otra catástrofe registrada en tan solo un instante en la historia de la humanidad. En una ciudad como Santiago, las muertes estimadas por la explosión serían de unas 4.700.000, dejando más de un millón de lesionados. Esto, sin contar las muertes por la exposición a radiación y el cáncer que esto generaría.

La bola de fuego (Rango 2) tendría un diámetro que cubriría desde la Quinta Normal hasta el club de Golf Los Leones y desde el barrio franklin hasta el limite de ciudad empresarial. 30 kilómetros cuadrados en llamas.  Y el radio de la radiación capaz de generar quemaduras de 3 grado se podría extender hasta unos 60 kilómetros, cubriendo Curacaví, el Cajón del Maipo, Paine, Tiltil y bordearía la frontera con argentina.

Elaboración de mapas: Yoshy Luengo, Geógrafa
Datos simulados a través de NukeMap

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