Aunque el reportaje de BioBioChile concentra la atención en tres aeropuertos considerados estratégicos para el país, el informe reservado de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) deja en evidencia que las observaciones alcanzan igualmente a los terminales que sostienen la conectividad aérea del norte de Chile, desde Antofagasta hasta Coquimbo.
El oficio interno, emitido el 26 de enero de 2026, consolida las inspecciones técnicas efectuadas durante 2025 sobre pistas, calles de rodaje y ayudas visuales de prácticamente toda la red aeroportuaria chilena. Entre los problemas detectados aparecen grietas, hundimientos, señalización desgastada, iluminación fuera de servicio, acumulación de caucho, contaminación por combustibles, obstáculos y elementos sobresalientes dentro de las franjas de seguridad.
Regiones del norte
Para la Región de Antofagasta, el informe identifica observaciones tanto en el aeropuerto Andrés Sabella como en el aeropuerto El Loa de Calama. En ambos casos, los inspectores detectaron deficiencias relacionadas con los sistemas de aproximación, ayudas visuales, señalización, pavimentos y elementos sobresalientes que requieren correcciones para mantener los estándares de seguridad operacional.
La situación más compleja del norte aparece en el aeropuerto Desierto de Atacama, que sirve a Copiapó y Caldera. Según el documento, figura entre los recintos con mayor cantidad de observaciones a nivel nacional, incluyendo luminarias fuera de servicio, señalización prácticamente borrada, hundimientos del pavimento y contaminación por combustibles en plataformas, aspectos que requieren intervenciones de conservación.
En la Región de Coquimbo, el aeropuerto La Florida de La Serena también presenta observaciones relevantes. Los inspectores consignaron grietas, cámaras eléctricas sobresalientes y árboles que comenzaban a interferir con las aproximaciones de las aeronaves. No obstante, la propia DGAC informó que durante mayo ya se ejecutaron trabajos nocturnos de mejoramiento en ese terminal.
El informe aclara que estas observaciones no significan que los aeropuertos operen en condiciones inseguras. Se trata de hallazgos detectados durante inspecciones rutinarias cuyo objetivo es advertir oportunamente deterioros para que sean corregidos por los organismos responsables antes de que afecten la operación aérea.
Inspecciones permanente de la DGCA
Consultada por BioBioChile, la DGAC explicó que inspeccionar el estado de las pistas es parte de un trabajo permanente y que las observaciones son remitidas a la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas, entidad encargada de ejecutar las obras de conservación y mantenimiento. Agregó que el desgaste de las pistas responde al uso continuo y obliga a desarrollar programas permanentes de reparación.
Para el norte del país, el informe cobra especial relevancia considerando que los aeropuertos de Antofagasta, Calama, Copiapó y La Serena constituyen infraestructura crítica para la minería, el turismo, la actividad científica y la conectividad de zonas alejadas. Solo el aeropuerto Desierto de Atacama conecta regularmente a la Región de Atacama con Santiago, mientras Andrés Sabella y El Loa soportan gran parte del transporte asociado a la industria minera del cobre y el litio.
El documento conocido este martes abre un nuevo debate sobre el nivel de inversión y mantenimiento que requieren los aeropuertos regionales, especialmente en un escenario donde el tráfico aéreo continúa creciendo y la infraestructura aeroportuaria se ha transformado en un activo estratégico para el desarrollo económico del norte de Chile.



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